Las 7 tecnologías disruptivas para incentivar la transformación digital de las universidades

La digitalización de las universidades es ya una realidad. Lo que parecía una adaptación temporal para los primeros meses de pandemia, se ha convertido en la principal estrategia de las administraciones de cara al 2022. La inteligencia artificial, la analítica de datos, el cloud y el 5G se apuntan como las tecnologías que seguirán marcando la digitalización de las universidades durante el próximo año.

Imagen simbólica de tecnologías disruptivas aplicadas a la educación

Photo by Freepick

El 71% de las instituciones de educación superior se consideran “digitalmente angustiadas”, según el estudio The Futur of Higher Educations de IDC. Según la consultora, la madurez digital de las universidades se sitúa en un 20% en relación a la transformación digital. Este dato demuestra su situación incipiente, pero al mismo tiempo evidencia el interés de las instituciones por comenzar a sumergirse en iniciativas de transformación digital.

Gráfica de IDC sobre el futuro de la educación superior
Fuente: IDC Report

Precisamente, las últimas Jornadas Crue-TIC 2021, celebradas en octubre de 2021 en la Universidad de Murcia (UMU), se centraron en las Tecnologías disruptivas para la Universidad Digital. Un evento que reunió a profesionales TI de 79 universidades, públicas y privadas, a través de ponencias y mesas redondas sobre el uso de diferentes tecnologías que contribuyen a la transformación digital de las universidades.

Tecnologías clave para la digitalización de las universidades

Entre el completo programa de las Jornadas Sectorial Crue-TIC, se hizo un repaso del uso de las últimas tecnologías y herramientas que propician el salto de la universidad hacia la digitalización, entre ellas destacaron:

1. Inteligencia Artificial (IA)

El reconocimiento facial, los análisis automáticos de textos o el procesamiento del lenguaje natural (PNL) abren un gran abanico de posibilidades para aplicar en la docencia y en la gestión administrativa de los centros universitarios. Una de las implementaciones de la IA que ya es una realidad en los campus son los chatbots. En este sentido, por ejemplo, la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ha estrenado este curso TATbot, un asistente virtual que interactúa con el alumnado y es capaz de ofrecer a cualquier hora del día información sobre el campus.

Los chatbots son un recurso estratégico para automatizar procesos de gestión universitaria, hacer un seguimiento personalizado del alumnado e incrementar el rendimiento académico. Así lo puso de relieve el ex rector de la Universitat d’Alacant (UA), Andrés Pedreño, en una ponencia en la que presentó el Proyecto ‘Intelligence & Education’. Se prevé que, en los próximos años, los asistentes virtuales vayan adoptando nuevas funciones administrativas y académicas, como la tutorización personalizada.

2. Analítica de datos y big data

Los datos son, como se ha dicho en numerosas ocasiones, el petróleo del siglo XXI y el camino para conseguir la madurez digital de cualquier organización es conseguir ser un data-drivenes decir ser una entidad que toma decisiones basadas en datos. La Chief Data Officer de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR), Nuria Canalexplicó que es fundamental trabajar en tres ejes: conseguir unos datos de calidad a partir de la huella digital, es decir, del rastro de los usuarios; tener desarrollada una capa de información como pueden ser los chatbots u otros modelos más complejos; y establecer modelos de analítica avanzada para monetizar esos datos.

Gráfico tendencias de transformación digital en la educación
Transformación digital e innovación en la educación Fuente: Gartner

Para superar esas barreras Gartner propone tendencias de transformación digital que afectarán a la educación y que los CIO de educación deberán conocer para acelerar la digitalización de las organizaciones a través de la innovación y la optimización de la tecnología.

3. Blockchain

Tras años hablando de la cadena de bloques, todo apunta que el 2022 será el año en que empezarán a materializarse y a ponerse en producción los primeros proyectos europeos que apliquen esta tecnología al mundo académico. Es el caso de las credenciales europeas académicas, el proyecto europeo EBSI que, a través de la identidad soberana europea (ESSIF) y la tecnología blockchain, permitirá que el alumnado controle dónde se almacenan sus credenciales, con quién las comparte y cómo se identifican.

Los ecosistemas de identidad digital están evolucionando rápidamente y llevan a los gobiernos a asumir nuevos roles y responsabilidades. Aunque ya veamos en 2022 los primeros pasos de estas iniciativas, aún tardaremos en verlos a la práctica. Gartner predice que un “verdadero estándar de identidad global, portátil y descentralizado surgirá en el mercado para 2024, para abordar casos de usos comerciales, personales, sociales y de identidad invisible”

4. Cloud

Muchas instituciones han adoptado soluciones en la nube desde el inicio de la pandemia y todas las previsiones apuntan que esa demanda se mantendrá en aumento al menos durante varios años más. Para EDUCAUSE, enfrentarse al cambio al cloud es uno de los 10 retos TI que debe afrontar la educación superior en 2022. La nube permite liberar recursos y adecuar el servicio a la demanda, además de ofrecer fiabilidad y seguridad.

“Crear una estrategia en la nube y SaaS (de software como servicio) que reduzca costes y mantenga el control” (Paul Harness, Shana Sumpter, Thomas Trappler y Raimund Vogl, EDUCAUSE)

Tras invertir en soluciones en la nube, según EDUCAUSE ahora se abren nuevas dependencias y riesgos que tendrán que abordar los responsables universitarios junto al personal TI. Un ataque a un proveedor, por ejemplo, puede poner en peligro e inutilizar los servicios y datos institucionales.

En el marco de la tecnología en la nube, la UJI es pionera en la contratación de los servicios cloud a través del proyecto europeo OCRE, con el apoyo de RedIRIS. El gerente de la UJI, Andrés Marzal, participó en las Jornadas Crue-TIC 2021 con una intervención sobre Cloud, OCRE y Microsoft, donde explicó el proyecto que ha permitido a la Universidad para seguir con los servicios en la nube de AWS sin sobrecostes y con todas las garantías de seguridad.

Andrés Marzal, gerente de la UJI ‘Cloud. El proyecto OCRE’.

5. Smart Campus

Los sensores y el Internet de las Cosas (IoT) permitirán conectar diversos sistemas y resolver problemas de forma entrelazada, como puede ser el consumo energético, la movilidad o la ocupación y distribución de las aulas. Se trata de integrar plataformas de datos y sistemas avanzados de procesamiento de la información. En este sentido, por ejemplo, la UJI dispondrá durante el próximo 2022 de su gemelo digital basado en sistemas de información geográfica (SIG), una tecnología que facilita la toma de decisiones basadas en datos y que permite ir, precisamente, hacia un modelo de Smart Campus.

6. 5G

El 5G supone un cambio radical en las arquitecturas de red y es la herramienta clave para desplegar contenido de calidad, a cualquier hora y lugar, gracias a su ancho de banda. Esta tecnología, por ejemplo, facilitará el despliegue de modelos de Smart Campus, mejorando servicios con costes más bajos, ofreciendo nuevos servicios de red que no se podían proporcionar anteriormente y permitiendo adaptar los servicios a aplicaciones específicas. “5G va bastante más allá de velocidades más alta en las conexiones de radio”, según destacó el Senior Technology Expert en Telefonica I+D, Diego R. López en la jornada, ya que ofrece un conjunto de nuevas maneras de interaccionar con la red.

“La ciberseguridad es un deporte de equipo dentro de una institución (…) Todos en nuestro sector debemos trabajar juntos para salvaguardar nuestras universidades”.

(Michelle Rackozy, Nina Reignier-Tayar, Thomas Tappler y Gina White, EDUCAUSE)

7. Ciberseguridad.

La ciberseguridad sigue ocupando un lugar destacado en la lista de los 10 problemas de TI, según EDUCAUSE. “Las instituciones no deben tratar la ciberseguridad como un tema técnico, sino como una prioridad institucional”. Es un ámbito cada vez más “costoso y desafiante” porque las amenazas, además, son cada vez mayores y más sofisticadas y profesionales. En el último año, los campus universitarios han estado en la diana de los ciberdelincuentes. La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) o la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) son solo dos de los centros que han sufrido las consecuencias de un ciberataque.

EDUCAUSE insta a las organizaciones universitarias a colaborar conjuntamente para compartir costes y experiencia, reducir la carga individual sobre las instituciones y aumentar la eficacia.

En Australia y en EE.UU. ya hay centros que están colaborando de forma colectiva para trabajar con proveedores e introducir programas que de capacitación en seguridad. Aquí en España, por ejemplo, la Universidad de Sevilla impulsa un proyecto colaborativo para crear una plataforma de formación y sensibilización en ciberseguridad.

Imagen simbólica de tecnologías  aplicadas
Photo by Markus Spiske on Unsplash

Según Gartner, el 75% de los CIO del gobierno serán directamente responsables de la seguridad fuera de TI para 2025, para incluir entornos de tecnología operativos y de misión crítica. La migración de los servicios a la nube obliga a renunciar a las nociones tradicionales de perímetro y replantea el enfoque de ciberseguridad hacia componentes de predicción, prevención, detección y respuesta.

La tecnología es ya un valor estratégico para las universidades que han tenido que demostrar su músculo digital durante estos casi ya dos años de pandemia. Los fondos europeos de Next Generation tienen como objetivo estrechar la relación entre el mundo digital y el ámbito académico. El Plan UniDigital tiene previsto invertir 142,85 millones de euros procedentes de la UE en la digitalización de las universidades públicas españolas en los próximos dos años y dar, así, un impulso a la transformación digital de los centros universitarios.

La UJI dispondrá de su gemelo digital en 2022

Se trata de una réplica virtual de todo el campus de la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló que recopila datos para realizar funciones avanzadas de análisis, monitorización y predicción. Se basa en tecnología de los sistemas de información geográfica (SIG) que permite generar mapas geoespaciales con el objetivo de mejorar la toma de decisiones.

Cubos de luz y destellos formando una estructura que simboliza el gemelo digital

Photo by fabio on Unsplash

La Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ha adjudicado recientemente la construcción del gemelo digital (digital twin) del campus para recrearlo en una representación virtual. De esta manera, tanto los activos físicos como virtuales se podrán posicionar geográficamente sobre el mapa del campuspermitiendo una gestión integral de todas las instalaciones universitarias: diseño de infraestructuras, inventario, gestión administrativa, intervención técnica in situ, monitorización y analítica completa.

Los gemelos digitales son representaciones virtuales del mundo real, que incluyen objetos físicos, procesos, relaciones y comportamientos.

La construcción del gemelo digital se ha adjudicado por 58.685€ a la firma ESRI y se está ejecutando de forma coordinada con la Oficina Técnica de Obras y Proyectos (OTOP), la Unidad de Análisis y Desarrollo TI (UADTI) y la Oficina de Innovación y Auditoría TI (OIATI) de la Universidad. Con anterioridad, la UJI ya disponía de una licencia de ESRI, aunque solo se usaba para investigación y docencia, no para tareas de gestión. Con el objetivo de actualizar el entorno de investigación e integrar el sistema en el ERP de la Universidad, se ha licitado el proyecto y se prevé que esté operativo durante el año 2022. Es una iniciativa que se incluyó en la cartera de proyectos que lanza cada año la Universidad para priorizar y planificar las necesidades TI del campus.

Características del proyecto

La licitación incluye, además de la construcción del gemelo digital, la contratación de un servicio cloud en modo de software como servicio (SaaS), la instalación de la licencia y la integración con el ERP y el entorno CAD de la Universidad. El proyecto está basado en el sistema de información geográfica, conocido por sus siglas en inglés GIS, que permite crear, gestionar, analizar y difundir datos georreferenciados, generando mapas de visualización 2D y 3D y utilizando herramientas de modelado de construcción BIM (Building Information Modelling).

Gráfico explicativo de la integración de las capas de datos utilizando la ubicación espacial
GIS integra muchos tipos diferentes de capas de datos utilizando la ubicación espacial. Imagen: ESRI

Este tipo de tecnología facilita la toma de decisiones basadas en datos y permite ir hacia un modelo de Smart Campus.

En este sistema se pueden integrar todo tipo de datos, desde la localización de vehículos, la ubicación del personal, los usos energéticos, los problemas de seguridad o, incluso, los árboles que hay en todo el campus, entre otros muchos. Este tipo de sistemas mejoran la optimización y eficiencia en la gestión, reducen riesgos y mejoran la toma de decisiones con automatización para predecir situaciones o resultados.

Jornada de ESRI sobre los Campus Digital Twins: mejorando de las operaciones con la integración de datos espaciales.

En España, existen iniciativas similares en algunos campus universitarios. La Universidad de Málaga, por ejemplo, dispone del proyecto UMA Digital Twin para la realización de un gemelo digital de un edificio del campus con el objetivo de facilitar y optimizar el mantenimiento y la eficiencia energética. En la Universidad de Vigo también se ha hecho una réplica virtual para controlar la calidad del aire en el interior de un inmueble. A nivel internacional otros centros universitarios que han apostado por este tipo de tecnología son la Ohio State University o la Michigan State de Estados Unidos.

Casos de uso de los gemelos digitales

Pero no es una tecnología nueva, ya que la NASA lleva más de una década adoptándola. Fue la primera en implementarla con el propósito de recrear cápsulas espaciales y naves para realizar pruebas. Unos sistemas que se han ido modernizando e ha ido integrando las últimas tecnologías. Es el caso, por ejemplo, de la constructora Ferrovial que lo ha utilizado recientemente para hacer una réplica digital exacta de una autopista en Texas incorporando un simulador de conducción para experimentar la sensación de conducir por esta vía con diferentes condiciones meteorológicas y así evaluar las medidas de seguridad. Otro ejemplo es el proyecto SMARTLAGOON que pretende generar un gemelo digital del Mar Menor. Y en el sector logístico, hay compañías que están recurriendo a esta tecnología para ayudar a entregar a tiempo sus productos y servicios, ante las interrupciones de la cadena de suministro de los últimos dos años como consecuencia de la pandemia.

Gráfica del modelo de gemelo digital
Michael Grieves utilizó el termino ‘digital twin’ en 2003 para hablar en una presentación de la gestión del ciclo de vida de un producto

Uso de sistemas biométricos en universidades: ¿un arma de doble filo?

Desde el inicio de la pandemia el uso de los sistemas de biometría como el reconocimiento facial para garantizar el control y la seguridad en los diferentes espacios de trabajo, como las oficinas, ha incrementado notablemente. Y aunque en la mayoría de los sectores juega un papel crucial, en el ámbito de la educación, temas tan sensibles como la vulneración de la privacidad del alumnado, generan controversia.

Ilustración chica con malla biométrica en el rostro

Photo by Freepik

Que la tecnología ha jugado un papel fundamental en la digitalización de las administraciones e instituciones en el contexto de emergencia sanitaria no es algo nuevo. Para llevar un control a raja tabla de las restricciones en los aforos y cumplir con las medidas sanitarias todavía estipuladas para el nuevo curso, la Universidad Jaume I (UJI) de Castelló, ha estrenado, por ejemplo, este curso 2021/2022 su nueva app móvil gratuita que integra el carnet universitario digital para el acceso a los diferentes servicios del campus.

En el contexto de estos dos últimos años, el uso de herramientas de biometría también han servido de gran ayuda a la hora de validar la identidad de las personas que acceden a espacios de trabajo. La utilización de estos sistemas también se han probado en algunos centros para el reconocimiento del alumnado en exámenes online, pero este uso ha generado mucha controversia. l

Pero, ¿qué son exactamente los sistemas de biometría?

Un sistema biométrico se trata de un dispositivo de identificación que verifica automáticamente la identidad de la persona a través de la medición de alguna de sus características biofísicas. Las herramientas más comunes son las de reconocimiento facial y huella dactilar, que ya tenemos familiarizadas en el momento de acceder a nuestro smartphone o banca digital; control de retina y geometría de la palma de la mano.

En los últimos años, se han diseñado herramientas que recurren al reconocimiento facial para identificar a los alumnos a la hora de realizar un examen a distancia, así como al realizar gestiones en las que es esencial asegurarse de que la persona es quien dice ser.

Casos de uso en el mundo académico

En 2018, TeSLA fue uno de estos proyectos, promovido por la Unión Europea, en el que participaron 23.000 estudiantes (algunos con necesidades educativas especiales) y 500 profesores de siete universidades europeas y con el objetivo de desarrollar un sistema que valide la identidad y autoría de los estudiantes tanto en los exámenes como en el resto de actividades académicas empleando el reconocimiento facial, de la voz y hasta el estilo de redacción.

Imagen del uso del sistema biométrico de reconocimiento facial
Uso del sistema biométrico de reconocimiento facial.

La plataforma de educación digital de Telefónica, Miríadax, empleó sistemas de reconocimiento facial para su procedimiento de evaluación, permitiendo reconocer la identidad real de la persona inscrita al curso a la hora de realizar un examen. El alumnado accede al módulo de biometría donde el sistema le solicita la activación de la webcam del ordenador para la toma de tres fotografías que serán empleadas para crear el modelo biométrico, siempre bajo el consentimiento del estudiantado para su uso.

Durante el transcurso del examen, el sistema efectuará capturas de imágenes que serán comparadas con las fotografías de archivo del reconocimiento previo, y serán utilizadas únicamente para la verificación del examen y emisión del certificado digital. La plataforma resalta las ventajas que el alumnado obtiene con el uso de este sistema: el ahorro de tiempo y la reducción de desplazamientos.

Reconocimiento facial en exámenes: el gran debate ético

El reconocimiento facial ya se venía usando en algunas universidades de Estados Unidos para controlar a los alumnos cuando hacen exámenes online. La Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), fue uno de los centros que barajó la posibilidad de emplear esta tecnología, concretamente en septiembre de 2020, con un programa informático llamado Smowl para la lectura y recogida de los datos biométricos del alumnado de manera que pueda identificarlos y comprobar que no haya un tercer individuo durante la realización de los exámenes online, mediante el permiso previo de acceso al micrófono, cámara y al escritorio del ordenador.

Ilustración de un chico haciendo un examen online durante la pandemia
Examen online durante la pandemia

Tras la queja de algunos estudiantes y las dudas de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) junto con la Conferencia de Redactores de Universidades Españolas (CRUE) frente al uso del reconocimiento facial para realizar exámenes, la UNIR decidió retirar la aplicación del programa. Y es que un año atrás, la AEPD emitió un informe en el que comunicaba que no veía pertinente el uso del reconocimiento facial en los exámenes online.

‘’La pandemia no implica la suspensión de los derechos fundamentales de la protección de datos’’, según recoge el documento de la AEPD

Finalmente, el pasado 27 de julio, la AEPD concluyó que las universidades no podrán emplear el reconocimiento facial para vigilar en los exámenes online, ya que el tratamiento de datos biométricos para identificar a los alumnos habiendo otras alternativas que supongan menos riesgo para la privacidad de los mismos, no está justificado.

Además, el Supervisor Europeo de Protección de Datos (EDPS) y la Junta Europea de Protección de Datos (EDPB) comunicaron una declaración conjunta a finales de junio en la que solicitan la prohibición de estos sistemas de biometría al considerarlos como un riesgo alto para la privacidad y protección de datos.

‘’Una prohibición general del uso del reconocimiento facial en áreas de acceso público es el punto de partida necesario si queremos preservar nuestras libertades y crear un marco legal centrado en el ser humano para la IA’’ Andrea Jelinek, presidente de EDPB

En cambio, en otros ámbitos o áreas, cada vez es más habitual encontrarse con sistemas de biometría sobre todo para acceder de forma segura, como por ejemplo a algunos servicios bancarios.

Cuenta atrás para digitalizar los procesos administrativos del programa Erasmus+

Seis universidades valencianas, entre ellas la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló; la Universidad de Murcia y la Universidad de Cantabria se han unido para desarrollar, de forma conjunta, el software que permitirá a los centros universitarios conectarse al nuevo sistema europeo para intercambiar los documentos y datos del alumnado Erasmus. Forma parte de la red Erasmus Without Paper que busca digitalizar y homogeneizar los contratos de estudios y los acuerdos institucionales del programa Erasmus+.

Red de datos en azul neón
Visualización de red digital en azul que representa la conexión entre universidades europeas

Photo by israel palacio on Unsplash

La idea de este proyecto se remonta a 2015 pero no es hasta hace un par de años cuando la Comisión Europea decide fijar un calendario. Entonces anunció que a partir de 2021 sería obligatorio el uso de Erasmus Without Paper como parte del próximo marco financiero plurianual (MFP). Aunque el plazo se ha visto alterado por la pandemia, la Comisión Europea ha planificado un despliegue gradual. Los diferentes centros universitarios con sistemas informáticos propios de gestión de programas de movilidad están trabajando para poner a punto la conexión a la red EWP. Es un paso imprescindible para que puedan intercambiar y gestionar los datos del alumnado de intercambio, los acuerdos de aprendizaje y los acuerdos interinstitucionales y lo hagan, de forma segura y eficiente.

Vídeo informativo sobre el proyecto Erasmus Without Paper

A la práctica ¿qué significa? El objetivo final de este proyecto es eliminar cualquier papel físico de la gestión y tramitación de los diferentes contratos que se utilizan en el programa Erasmus+. Por un lado, incluye los convenios interinstitucionales, conocidos por sus siglas en inglés inter-institutional agreement (IIA) y que firman las universidades para recibir o enviar tanto alumnado como personal docente del programa Erasmus+. La Comisión Europea prevé que en el Programa 2021–2027, la renovación o la formación de nuevos acuerdos tiene que realizarse obligatoriamente en formato digital a través de esta plataforma como tarde al inicio del curso 2022/2023. Por otro lado, a través de la misma plataforma, también se compartirán los contratos académicos del estudiantado, es decir, los conocidos como Learning Agreement, que incluyen las asignaturas y el programa de estudios que realizará el alumnado durante sus movilidad en el extranjero.

Principales características

  • Sustitución de un flujo de trabajo en papel por uno digital
  • Reducir la carga de trabajo administrativo para estudiantes y personal.
  • Racionalización de soluciones técnicas para la movilidad de estudiantes.
  • Creación de infraestructura pública gratuita.

La gestión de la movilidad Erasmus+ puede ser un “proceso engorroso, complejo y costoso para las instituciones de educación superior”. Esta iniciativa “utiliza la última tecnología digital para allanar el camino para que los coordinadores Erasmus gestionen las movilidades de manera más eficiente”

Arquitectura del proyecto Erasmus Without Paper

Para que este proyecto sea una realidad, inicialmente se puso en marcha un proyecto piloto en la Universidad de Varsovia donde también participaron la Universidad de Málaga y el Grupo de Compostela UniversidadesEn este piloto se diseño esta red de comunicación para poder intercambiar datos de estudiantes de forma electrónica y se construyeron unos conectores a través de APIs que permitieran a las universidades enviar y recibir datos a través de la red. Se trata de un proyecto open source y se encuentra en el repositorio de Github. Ahora las diferentes instituciones universitarias están centradas en trabajar y desarrollar esa capa intermedia que les permita conectarse a la plataforma europea.

Desarrollo colaborativo de las universidades valencianas

Fotografía de una red en color azul neón y un fondo negro
Photo by Uriel SC on Unsplash

Para agilizar y sumar esfuerzos, las universidades valencianas se han unido para desarrollar e implementar, de forma conjunta, el software que les permitirá conectarse al sistema europeo de intercambio de datos y contratos Erasmus. Se trata de la Universitat de València (UV), la Universitat Politècnica de València (UPV), la Universitat Jaume I (UJI), la Universitat d’Alacant (UA), la Universidad Miguel Hernández (UMH) y la Universidad Católica de Valencia (UCV), a las que se han añadido la Universidad de Murcia y la Universidad de Cantabria. De esta manera, impulsan el segundo gran proyecto TI colaborativo de los centros valencianos, tras el desarrollo de la solución Gestión de órganos colegiados (GOC) para convocar y gestionar reuniones de este tipo de órganos. El objetivo es que, durante este curso académico 2021/2022, se hagan pruebas y que esté plenamente operativo en el próximo curso 2022/2023. Así, los contratos que se gestionan ahora en los sistemas propios de cada universidad estarán conectados a la plataforma europea, de manera que estará todo sincronizado y se digitalizará y homogeneizará completamente la gestión.

Sesión dedicada al proyecto EWP en el marco de la Comisión Sectorial de TIC de Crue

Todo esto, se enmarca en el proyecto European Digital Student Service Infrastructure (EDSSI), es decir, la infraestructura europea de servicios digitales para estudiantes y que integra, además, la Tarjeta Europea de Estudiantes (Erasmus Student Card Initiative, ESCI) que permitirá a todos los estudiantes identificarse y matricularse electrónicamente de manera fácil y segura en cualquier institución de educación superior de la Unión Europea cuando se desplacen al extranjero, sin tener que completar trámites de matriculación ni hacer papeleos de forma física.

Digitalización de la gestión y reserva de actividades del Servicio de Deportes

La Universitat Jaume I de Castelló ha desarrollado una nueva plataforma informática para que los usuarios de las instalaciones deportivas del campus puedan reservar con antelación las clases dirigidas por monitores. Es una nueva aplicación que se ha estrenado este curso coincidiendo con la puesta en marcha de las nuevas tarifas y tarjetas del Servicio de Deportes. En estos primeros meses, ya se han emitido más de 2.560 nuevas tarjetas.

Interfaz de la aplicación de la UJI para adquirir la tarjeta deportiva y acceder a actividades

Pantalla de la aplicación para adquirir una tarjeta deportiva y poder reservar actividades

Coincidiendo con el inicio de curso 2021/2022 y el regreso de la presencialidad al 100%, la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ha incorporado dos nuevas herramientas informáticas para digitalizar todo el proceso de gestión y reserva de las actividades dirigidas del Servicio de Deportes. Durante los dos últimos años, el equipo de la Unidad de Análisis y Desarrollo de Tecnologías de la Información (UADTI), de la mano del personal del Servicio de Deportes, ha desarrollado dos nuevas aplicaciones.

Calendario interactivo para reservar clases dirigidas en el Servicio de Deportes de la UJI
Calendario donde la persona usuaria puede reservar una actividad

Una de estas soluciones permite al Servicio de Deportes configurar y organizar las clases, con horarios, instalaciones y monitores, pero también gestionar las tarjetas deportivas que se han puesto en marcha con el nuevo sistema de tarifas. Tarjetas con las que las personas usuarias pueden acceder a las clases y que, permiten así controlar la asistencia y el aforo a una actividad. La otra herramienta está destinada a las personas usuarias para que puedan adquirir la tarjeta y reservar online previamente una actividad y asegurarse una plaza en el día y hora deseada.

Actualmente más de 5.250 personas están vinculadas al Servicio de Deportes, de las cuales la mitad ya disponen de las nuevas tarjetas.

Tarjetas deportivas del Servicio de Deportes de la UJI para acceder a actividades y servicios
Tarjetas disponibles en el Servicio de Deportes

Cualquier persona usuaria interesada en realizar alguna de las actividades dirigidas puede acceder a la aplicación y adquirir la tarjeta deportiva que más se ajuste a sus necesidades. Una vez realizado el pago, la persona puede reservar con antelación la actividad, ya sea, por ejemplo, yoga, natación, TRX o spinning, entre otras muchas. Se puede seleccionar el día y la hora a la que se desea asistir, hasta que se completa el aforo y se bloquea la actividad. La herramienta también permite la reserva de instalaciones consultando un calendario donde, en función del tipo de espacio seleccionado, aparecen los días en que está disponible.

Aunque no era el objetivo prioritario inicial, esta nueva plataforma permite controlar el aforo de las clases dirigidas, un requisito imprescindible impuesto por la Covid-19. Y es que este nuevo sistema informático estaba previsto que entrara en funcionamiento en septiembre de 2020, pero las restricciones de la pandemia obligaron a posponer su puesta en marcha. En marzo de 2021, se realizaron varias pruebas y, finalmente, se ha instaurado en septiembre de 2021, coincidiendo con el inicio de curso. Con este nuevo proyecto, la UJI sigue apostado por la digitalización de sus procesos y servicios. De hecho, durante estos últimos años, otras universidades españolas se han interesado por el desarrollo de estas aplicaciones.

El teletrabajo, ¿no venía para quedarse?

Más de año y medio después del cambio general hacia el trabajo remoto, muchas organizaciones han reincorporado a los empleados a sus lugares de trabajo tradicionales. Los índices de teletrabajo han ido bajando en los últimos meses y los funcionarios de la administración del estado ya solo pueden trabajar desde casa un día a la semana. Mientras que el 90% de las personas trabajadoras se decantan por un modelo híbrido, el 69% de los cargos directivos apuestan por la vuelta a la presencialidad. ¿Cómo se afrontarán estos desafíos laborales post pandemia?

Ilustración de diferentes dispositivos

Photo by Pixabay

La llamada desescalada hacia la normalidad y la relajación progresiva de las restricciones por la pandemia ha conllevado una reducción significativa del teletrabajo. Al menos así lo reflejan los datos de la Encuesta de Población Activa, recogidos por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial: en el segundo trimestre de 2021, un 9,4% de las personas ocupadas teletrabajaban habitualmente en España, casi 7 puntos menosque un año anterior, durante el confinamiento más estricto de la pandemia. Lo cierto es que pasado más de año y medio desde que el teletrabajo forzosoirrumpiera en nuestra actividad laboral, las opiniones sobre este modelo de trabajo son muy diversas, sobre todo si hablamos de personas directivas y empleadas. Según un estudio de la consultora Robert Walters en nuestro país, los trabajadores que han experimentado el teletrabajo durante la pandemia, quieren seguir disfrutando de la flexibilidad que ofrece, en cambio, los directivos defensores de la vuelta a las oficinas, argumentan que desde allí los trabajadores rinden mejor, tienen más creatividad y se fomenta el trabajo en equipo.

Según una encuesta que Atlassian realizó en Linkedin, el 62% de los empleados prefieren combinar el trabajo presencial con el remoto, el 32% puro teletrabajo y tan solo un 7% regresaría a la oficina. Por si esto fuera poco, un nuevo informe de Citrix Systems contempló que el 90% de los millennials y la Generación Z no quieren volver al trabajo in situ a tiempo completo después de la pandemia. La posición de los empleados está clara, pero ¿están dispuestas todas las organizaciones y administraciones públicas a mantener este enfoque flexible?

Encuesta de Atlassian en Linkedin sobre las expectativas de los trabajadores sobre el empleo en remoto y presencial
Encuesta Atlassian en Linkedin

El pasado 2 de junio, Apple anunció que a partir de septiembre, todos sus empleados deberían trabajar presencialmente desde las oficinas, salvo dos días a la semana en remoto con un máximo de dos semanas al año, y bajo aprobación de la directiva. Esta orden no sentó nada bien a sus empleados que no dudaron en protestar reclamando una política más flexible, recalcando las experiencias positivas vividas por la mayoría de empleados durante el trabajo remoto.

Otro caso muy sonado es el artículo de opinión de la CEO de The Washington, Cathy Merrill, sobre el teletrabajo ya que supuso la huelga de todo su personal que se vio sorprendido y lo sintieron como una amenaza para su estatus laboral por declaraciones como esta: “Como directora ejecutiva, quiere que mis empleados comprendan los riesgos de no volver a trabajar en la oficina”. El teletrabajo, añadía Merrill, puede crear un “fuerte incentivo” para que los jefes conviertan a los trabajadores a tiempo completo en contratistas, a quienes se les paga por hora.

Fotografía en que aparece en primer plano una planta y de fondo difuminada la pantalla de un ordenador portátil con una cuadrícula de una videollamada.
Photo by Sigmund on Unsplash

No obstante, un amplio porcentaje de las direcciones están dispuestas a reinventar la metodología de trabajo de sus empresas. En concreto, lo están el 61% de los CEO, con el objetivo de instaurar un modelo híbrido, no sin antes afrontar una serie de desafíos. Para que el trabajo híbrido tenga éxito, las organizaciones deben reforzar los canales de comunicación, valorar por igual ambos tipos de trabajo y adoptar un enfoque flexible en cuanto a las necesidades de los empleados individualmente. Solo de esta forma aseguraremos que este modelo de trabajo híbrido no falle.

El papel de los responsables TIC

Más del 80% de compañías españolas dicen estar dispuestas a adoptar esa demandada flexibilidad laboral en los próximos dos años. En este no tan nuevo entorno, los responsables TIC de las compañías tendrán un papel clave a la hora de garantizar la seguridad de las redes en todos sus espacios, en oficina y en casa.

Ahora que el mundo parece que está comenzando a desbloquearse, las organizaciones deben tener en cuenta cómo gestionar estas nuevas formas de trabajo a largo plazo, teniendo en cuenta que la fuerza laboral va a estar muy distribuida. Algunas ya están elaborando una hoja de ruta con pautas sobre para qué se debe utilizar el espacio de oficina y qué tareas son las ideales para realizar de forma remota.

“Esta es un área en la que creo que veremos ventajas reales para organizaciones más progresistas y creativas que puedan pensar en cómo usar el espacio para construir cultura”, dice CarolineWalsh, vicepresidenta de la división de recursos humanos de Gartner.

Es tal el boom del trabajo híbrido, que algunas empresas han decidido aprovechar este contexto para sacar rentabilidad con las llamadas ‘oficinas calientes’. La idea se basa en alquilar espacios libres de la oficina a terceros, a modo de renting de puestos de trabajo, con el objetivo de sacar provecho a los espacios laborales que debido a la modalidad del teletrabajo se están quedando vacías.

Fotografía en que aparece en primer plano una mujer con mascarilla trabajando en una oficina y en segundo plano, a unos metros, un hombre con mascarilla, también sentado en una mesa y tecleando sobre un ordenador portátil.
Photo by Maxime on Unsplash

Lo que parece claro es que tanto la directiva como el personal deberían llegar a un acuerdo que sea de agrado para ambas partes y evitar que se produzca un conflicto laboral. El consultor y experto en transformación digital, Enrique Dans, clasifica, en un artículo reciente, las compañías entre trogloditas, reticentes, generalistas y abiertas y advierte que aquellas organizaciones más conservadoras podrán “experimentar el temido efecto Mar Muerto”, de manera que los mejores profesionales se vayan en búsqueda de opciones de mejora y se queden los menos competentes.

Componentes externos para agilizar y optimizar el desarrollo de aplicaciones

La visualización personalizable de la reserva de espacios o la creación de eventos y su clasificación son algunas de las funciones que ofrece el gestor de calendario de Bryntum, uno de los componentes externos más avanzados que utiliza la Universitat Jaume I (UJI) en el desarrollo de sus soluciones tecnológicas. Por el momento, ya lo ha implementado en varios de sus servicios de gestión de horarios y está previsto integrarlo próximamente en otras aplicaciones.

Pantalla con fondo negro en la que se lee código

Photo by Markus Spiske on Unsplash

Las universidades cuentan con un amplio catálogo de servicios tecnológicos para facilitar y garantizar la actividad y la administración de toda la comunidad universitaria. La Universitat Jaume I (UJI) de Castelló siempre ha tenido claro que su cartera de proyectos tecnológicos estaría basada en el desarrollo propio y el código abierto. Por ello, algunos componentes externos son imprescindibles para garantizar el mantenimiento de las aplicaciones a largo plazo.

Es el caso del gestor de calendario de Bryntum que la UJI utiliza desde el curso pasado. La utilización de este componente externo avanzado es muy provechosa, ya que agiliza el desarrollo y la actualización de las aplicaciones. Si el equipo TI de la Universidad tuviera que desarrollar internamente una herramienta de estas características, con múltiples funcionalidades, deberían invertir mucho tiempo.

Demostración de la gestión de tareas en un calendario

El calendario ya está integrado en tres herramientas

Ventana donde se puede configurar sobre el calendario una actividad que se repite en el tiempo. Aparecen todos los campos desde las fechas, los horarios y la instalación.
Calendario para definir las actividades con monitor del Servicio de Deportes

Actualmente, Bryntum Calendar for Ext js es el modelo implementado en varias aplicaciones de gestión de horarios como Seguimiento docente, que sirve para que el profesorado pueda registrar la docencia en las clases; el Labgest, el sistema de gestión y préstamo de material y espacios del Laboratorio de Ciencias de la Comunicación; o los nuevos sistemas de reserva de actividades con monitores en el Servicio de Deportes de la Universidad. Sin embargo, está previsto que próximamente se integre en otros servicios de la universidad.

Calenadrio donde aparecen por colores las reservas de los diferentes espacios
Calendario de reservas del Laboratorio de Ciencias de la Comunicación de la UJI

Entre sus funcionalidades, Bryntum permite la gestión de agenda mediante la creación de múltiples eventos, dando la opción de etiquetarlos para una mayor organización. En el caso de las tareas o eventos recurrentes, el calendario puede repetir las tareas en patrones adaptados a las necesidades de las usuarias y usuarios, agilizando el proceso de registro de las actividades más periódicas.

El componente ofrece una gran capacidad de personalización, ya que permite organizar visualmente el calendario por días, semanas, meses o años. Además, el desarrollo de Bryntum en estándares web (como HTML y CSS) posibilita una mayor adaptación de su apariencia visual.

La UJI estrena su nueva App

Los miembros de la comunidad universitaria de la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ya tienen su carnet digital en la nueva aplicación móvil. Además de la tarjeta virtual, la app móvil integra el Registro y la Sede Electrónica para hacer gestiones administrativas, recibir notificaciones o conocer las noticias más destacadas. El objetivo es que el catálogo de servicios de la plataforma, que forma parte del proyecto colaborativo App CRUE, vaya creciendo y ampliándose progresivamente.

Imagen con un teléfono móvil donde aparece el nuevo carnet digital en la app de la UJI. En el lateral derecho aparecen dos imágenes del Google Play y la App Store.

Carnet virtual de la UJI

Coincidiendo con el nuevo curso 2021/2022, la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló estrena su nueva app móvil que integra el carnet universitario digitalEstá disponible de forma gratuita tanto en Google Play como en App Store. Una vez descargada, toda la comunidad universitaria puede acceder a su tarjeta virtual autenticándose con el nombre de usuario y contraseña corporativos. Presenta un código de barras y un código QR asociado para poder utilizarlo como si fuera la tarjeta física, para acreditación personal, el préstamo de libros en la Biblioteca o el acceso a las ventajas y descuentos asociados al carnet. Aunque durante este curso se podrá hacer uso tanto del soporte físico como del digital, el objetivo es dejar de emitir la tarjeta universitaria física en un futuro próximo.

Catálogo de servicios

Captura de un post de la UJI en X sobre la nueva app

La UJI pone en marcha la nueva App en el curso 2021/2022

Además del carnet virtual, la app integra información académica y el acceso al Registro y la Sede Electrónica de la UJI para hacer gestiones administrativas de forma telemática, recibir notificaciones o conocer las noticias más destacadas. También incluye el acceso al Catálogo de la Biblioteca o el Tablón de Anuncios Oficiales. El objetivo es que este paquete de servicios se vaya implementando y ampliando progresivamente, de manera que los usuarios y las usuarias puedan realizar más trámites y tengan más prestaciones integradas en la app móvil.

App Crue

La nueva plataforma móvil de la UJI forma parte del proyecto colaborativo App CRUE para crear y potenciar las tecnologías de la información en los campus universitarios. El proyecto se aprobó en septiembre de 2015 y desde entonces se han ido sumando numerosos centros universitarios.

4 de cada 5 universidades españolas tienen en explotación una app institucional para agilizar y aumentar la interacción con los usuarios, según los últimos datos recogidos por el informe UNIVERSITIC 2020

Diapositiva de la presentación del proyecto de App Crue donde especifica el catálogo de servicios, los servicios y la imagen visual que se pueden personalizar y la extensión.
Características de App Crue Foto: Presentación del proyecto (Crue-Tic)

El creciente uso del smartphone y el aumento de la demanda de los servicios universitarios a través del móvil han hecho que, en los últimos años, este proyecto haya despegado con fuerza. Se trata del primer proyecto TIC colaborativo de las universidades españolas,con el apoyo de Banco Santander, a través de Santander Universidades y Universia. App CRUE es una plataforma móvil abierta y colaborativa destinada a todas las universidades españolas para facilitar la comunicación y las gestiones a la comunidad universitaria. Cada institución, además, puede personalizar e incluir las herramientas que precise. Todo con el claro objetivo de compartir y cooperar conjuntamente para reducir gastos, ya que desarrollar y mantener aplicaciones en múltiples plataformas es muy costoso.

El uso del teléfono móvil ha ido creciendo y las universidades han ido adaptándose al nuevo entorno. Solo para hacernos una idea de esta nueva situación: 2 de cada 3 minutos que navegamos por internet lo hacemos desde dispositivos móviles, según el Estudio Mobile & Conectividad Inteligente 2021 de IAB Spain. Con cifras como esta sobre la mesa, existe un catálogo de servicios que integra la App CRUE que se personaliza en función de las necesidades de cada campus y que van desde servicios académicos, como la consulta de notas, el calendario de exámenes o los horarios de clases, a servicios administrativos como la gestión y reserva de instalaciones universitarias, las notificaciones personales o la tarjeta universitaria inteligente, entre otros.

Sesión sobre App Crue en las Jornadas Crue-Tic de la UMA en 2018 donde se hizo balance del proyecto

Hola soy TATbot, ¿en qué puedo ayudarte?

¿En qué aula se imparte Historia del Derecho? ¿Quién da la clase de Termodinámica Aplicada? ¿Cuándo es el examen de Tecnologías de la Traducción? Estas son algunas de las muchas dudas que puede ayudar a resolver el nuevo chatbot, basado en inteligencia artificial (IA), que ha estrenado la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló. El objetivo es que el nuevo asistente virtual interactúe con el alumnado para ofrecer, en línea y a cualquier hora del día, información académica y organizativa del campus.

Captura del Sistema de Información Académica en la que en el margen inferior derecho aparece el avatar del nuevo asistente virtual de la UJI

Imagen del avatar TATbot en la plataforma SIA

La Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ha desarrollado un asistente virtualpara ofrecer información sobre el temario de las asignaturas, los horarios y las clases, las fechas de los exámenes, el listado de profesorado o los requisitos de matrícula. Son datos que recoge la plataforma informática de la oferta de estudios oficiales de la Universidad, el Sistema de Información Académica (SIA). Una herramienta que concentra toda la información académica y organizativa del campus buscando la autonomía del alumnado. Y, precisamente, el nuevo asistente virtual conversacional, al que se ha bautizado como TATbot, quiere reforzar este objetivo, facilitando información al estudiantado de forma precisa y rápida y resolviendo dudas a cualquier hora del día.

SIA es una aplicación tecnológica con un gran volumen de datos e información interrelacionada que, a veces, requiere de una navegación pesada y liosa. El nuevo chatbot pretende evitar eso, que el usuario tenga que ir de una página a otra buscando los datos que necesita. Simplemente preguntándole, como si conversara con un robot, se localizará la información y se le ofrecerá de forma fácil y ágil. Para implementar este proyecto se ha utilizado Machine Learning y Deep Learning, las herramientas estadísticas que “entrenan” a los chatbots para conseguir que sean autónomos y tengan capacidad de respuesta y aprendizaje.

El origen de TATbot

Imagen del chat que se mantiene con el asistente para resolver dudas sobre asignatura de grado y máster, profesorado, tutorías y ubicación
Imagen de TATbot, el nuevo asistente virtual de la UJI

La UJI tenía clara su apuesta por este tipo de tecnología emergente y hace un par de años la Unidad de Análisis y Desarrollo TI (UADTI) e InfoCampus, bajo la supervisión de la Oficina de Innovación y Auditoría TI (OIATI), empezaron a trabajar en este proyecto para integrar un asistente virtual, como piloto, en el SIA. Tras unos meses de pruebas, finalmente se ha estrenado con la puesta en marcha del nuevo curso 2021/2022 en la plataforma de información académica. Y se ha inaugurado con el nombre de TATbot, seleccionado en un concurso abierto al estudiantado para crear el nombre y la imagen gráfica del nuevo avatar. La idea es que más adelante ya se vaya incorporando al asistente más información del resto de servicios de la Universidad como podría ser el Centro de Atención a Usuarios (CAU) o la Biblioteca.

Uso de chatbots en las universidades para mejorar la atención al estudiantado

El último UNIVERSITIC 2020: Análisis de la madurez digital de las universidades españolas del grupo CRUE-TIC dedica un artículo a las tecnologías emergentes como “el martillo de Thor de la Universidad”. El coordinador científico del informe, Antonio Fernández Martínez, apunta que “las tecnologías emergentes son herramientas imprescindibles y potentes sin las que la transformación digital no sería posible”. En sentido, el texto señala que, aunque no se han recogido datos sobre esta tecnología en la encuesta que se realiza a los campus, las universidades “cada vez están utilizando más sistemas RPA para la automatización de procesos universitarios mediante robots, también chatbots”. Puntualiza, Fernández, que su uso sólo tendría carácter de transformación digital en la modalidad de smart personal assistant, que incluye lenguaje natural y lógica basada eninteligencia artificial para responder e interactuar con los usuarios.

Imagen de unas manos señalando algo en la pantalla de un portátil
Photo by John Schnobrich on Unsplash

Los asistentes virtuales se han convertido en un recurso estratégico para interactuar con el alumnado y solucionar dudas de forma ágil y fácil. Y los datos certifican su utilidad. Hace dos años, por ejemplo, en la George Washington University, después de probar el servicio de chatbot 24/7 MARTHA, el 89% de los usuarios defendió que fuera una herramienta permanente. En los últimos años, son múltiples las experiencias y modelos que se han puesto en marcha en las universidades españolas. Algunos ejemplos son la Universitat d’Alacant (UA) que dispone de Aitana para resolver dudas sobre matrícula y admisión o el chatbot Pau de la Universidad Politécnica de València también para atender dudas sobre las pruebas de acceso a la universidad, la matrícula y la preinscripción del primer curso. Son asistentes que están atiendo diariamente decenas de consultas de forma rápida y precisa, sin necesidad que una persona esté respondiendo a correos electrónicos o llamadas de teléfono.

La UJI pionera en la contratación de los servicios cloud a través del proyecto europeo OCRE

La Universitat Jaume I (UJI) de Castelló es la primera universidad española en firmar la adjudicación directa con el proveedor de cloud Rackspace-Amazon a través del Open Clouds for Research Environments (OCRE), con el apoyo de RedIRIS. Se trata de la nueva contratación centralizada de servicios en la nube de la red de datos paneuropea de investigación y educación GÉANT. El gerente de la UJI, Andrés Marzal, destaca que disponer de esta herramienta de contratación “ha sido un bálsamo” para poder seguir con los servicios en la nube de AWS sin sobrecostes y con todas las garantías de seguridad.

Fotografía de servidores difuminados en color azul, verde y blanco

Photo by Kelvin Ang on Unsplash

El proyecto Open Cloud for Research Environments (OCRE) busca acelerar la adopción de la computación en la nube de las instituciones académicas y científicas europeas, reuniendo en un mismo foro a los principales proveedores de cloud, a la comunidad investigadora y educativa, además de otras organizaciones dedicadas a la observación de la tierra. La idea de este modelo es que en vez de 10.000 pequeños contratos de organismos académicos y científicos, haya solo uno licitado por la red de datos paneuropea GÉANT en nombre de todos. Cosa que permite obtener una mayor visibilidad del sector ante los grandes proveedores, una mayor capacidad negociadora y, por tanto, optimizar la inversión con precios más ajustados (en algunos casos supone un 6% de reducción del coste de la factura). Desde principios de 2021, ya están operativos los servicios proporcionados por los adjudicatarios de la iniciativa OCRE para España, en coordinación con RedIRIS, y en la que participan 13 plataformas cloud.

Caso de éxito de la UJI

La UJI ha sido pionera en firmar la adjudicación directa con Rackspace-Amazon. De la experiencia y de las ventajas que ha supuesto para la institución académica poder aprovecharse de este proyecto, habló el gerente de la Universidad, Andrés Marzal, el pasado mes de junio en el webinar Descubre cómo OCRE ayuda a las Universidades en su viaje al Cloud con AWS. Marzal se remontó a 2010 cuando la UJI empezó el plan para eliminar cualquier servidor del campus con la migración del correo y que culminó en 2016 con el salto a la nube de todo el entorno de gestión de la mano de AWS, un hito estratégico para la universidad castellonense. A finales de 2020, finalizaba el contrato de licitación e “intentamos sincronizarnos” con OCRE, porque “empezábamos a vivir los problemas que plantea la contratación pública en España”, ya que un concurso abierto que convocamos quedó desierto.

Diapositiva donde se lee UJI: Caso de Éxito con un destacado en que se apunta que la Universidad Jaume I ha firmado una adjudicación directa con Rackspace-Amazon con el apoyo de RedIRIS
Foto: diapositiva del webinar Descubre cómo OCRE ayuda a las Universidades en su viaje al Cloud con AWS

“OCRE, para nosotros y a la vista del resultado, ha sido un bálsamo, no has dado una tranquilidad enorme. Ahora que ya sabemos los riesgos que comporta y que los hemos despejado, estamos encantados y más proyectos que hubiera como OCRE para dar continuidad a unos servicios que, en el fondo, son servicios críticos y que en los procesos de licitación tienen infinidad de complicaciones”.

Fotografía en la que aparece el gerente de la UJI, Andrés Marzal, durante su intervención en el webinar Foto: El gerent de la UJI, Andrés Marzal, en el webinar
Foto: El gerente de la UJI, Andrés Marzal, durante su intervención en el webinar

Dos de los problemas que planteaba la contratación centralizada de OCRE, según Marzal, eran “las preconcepciones que teníamos de compra conjunta” que podían pasar por una adhesión previa y una exclusividad y el hecho de ser un acuerdo transfronterizo, sometido en el pliego, por ejemplo, a la legislación neerlandesa. Aunque eran variables que imponían, con OCRE “no hemos tenido que firmar una adhesión previa y no hay exclusividad”, cosa que nos ofrece unos “márgenes de agilidad futura a los que no queríamos renunciar”. En este sentido, la UJI optó per una adjudicación directa a AWS, a través, del proyecto centralizado “porque teníamos una dependencia tecnológica”, no encontrábamos los mismos servicios en otros proveedores y “el cambio hubiera supuesto un sobrecoste injustificable”.

“Una vez despejadas la dudas legales, una vez rotos los tabúes de pre concepciones de cómo se hace la contratación conjunta, el proceso ha sido inmediato”

Toda la información legal que certifica que este procedimiento se ajusta a la legalidad se ha recogido en un informe en el expediente de contratación de la UJI. Además, según señaló Marzal, se ha trasladado a la ejecutiva de los gerentes de las universidades españolas que ha establecido un dictamen que confirma que “lo que estamos haciendo se ajusta a norma” y, por tanto, “nos da una seguridad enorme”. El archivo OCR como servicio o un proyecto sobre la huella de carbono identificando los vehículos que acceden al campus son algunos de los servicios accesorios que podrá implementar la UJI próximamente gracias a este proyecto y que no supondrán ninguna licitación extra.

En España hay tres instituciones que han firmado y tres más que están a punto de hacerlo y una séptima se lo está planteando

En este mismo encuentro digital, el director de RedIRIS, Alberto Pérez, destacó las sinergias público-privadas que abre OCRE, muy importante en un mundo global de servicios TI con polos muy grandes como son EE.UU. y China y donde en Europa existe “un riesgo de fragmentación”. Este proyecto “es un hito” que permite a 40 redes académicas y unas 10.000 institucionesde toda Europa acceder de forma “cómoda y eficiente” a los servicios de proveedores de referencia como pueden ser AWS u Oracle. En la misma línea, el Subdirector de Gestión de Proyectos de RedIRIS, Juan Antonio Gutiérrez, destacó que que el proyecto ofrece soluciones tanto de infraestructuras como servicio (IaaS), plataformas como servicio (PaaS) y Software como Servicio (SaaS), simplificando todo el sistema de contratación y garantizando el cumplimiento normativo de protección de datos. Se trata, en definitiva, de un proceso de contratación ágil y sencillo a través de un acuerdo marco”.

Diapositiva que recoge los beneficios y el estado actual del proyecto OCRE
Foto: Beneficios y Estado Actual de OCRE Fuente: RedIRIS

Además, OCRE contempla tres posibilidades de contratación: adjudicación directa sin reabrir la licitación (es la opción que ha adoptado la UJI), mini concursos basados en criterios de adjudicación y concurso regular con requerimiento de otros criterios. En el anterior acuerdo marco europeo solo se firmaron 30 contratos y con el actual ya se han realizado 473. Se prevé, según explicó Gutiérrez, que tenga mucha más demanda. Y es que el panorama muy diferente al anterior ya que se ha acelerado la transformación digital de la instituciones y, además, este proyecto es compatible con los fondos europeos de recuperación. La Oxford Brookes University o L’Università ta’ Malta son otros de los centros de educación superior que han optado por contratar los servicios cloud a través de OCRE.

Caso de éxito de l‘Università ta’ Malta Fuente: OCRE