Digitalización de la gestión del depósito de tesis

La Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ha desarrollado una aplicación informática para gestionar electrónicamente la evaluación y revisión de las tesis doctorales. La herramienta facilita todo el proceso de presentación y revisión de las mismas a las diferentes personas que intervienen en el proceso.

Estudiante con libro de texto y portátil en un ambiente relajado

Alumna revisando un libro junto a su ordenador portatil. Photo by Canva.

La Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ha estrenado una aplicación para gestionar y evaluar el depósito de tesis doctorales de manera digital, una necesidad incrementada por la pandemia. La plataforma, desarrollada por la Unidad de Análisis y Desarrollo TI (UADTI) de la UJI, en colaboración con la Escuela de Doctorado, está dirigida a todas las personas que intervienen en el proceso de gestión y evaluación del depósito de tesis doctorales, como los doctorandosla dirección y el profesorado tutor, la Escuela de Doctorado, los miembros del tribunal y de la Comisión Académica del Programa de Doctorado (CAPD).

Los doctorandos, una vez finalizan su tesis doctoral, proceden al depósito de la misma desde la aplicación, donde posteriormente, atravesarán una serie de fases donde será revisada y evaluada por el resto de los actores mencionados con el objetivo final de que el alumnado exponga su tesis final y obtenga la titulación de doctor o doctora.

Captura de la aplicación de gestión de las tesis, muestra las fases por las cuales pasará la tesis doctoral para ser evaluada
Fases por las cuales pasará la tesis doctoral para ser evaluada

Funcionalidades de la aplicación

‘Gestión de la evaluación y depósito de tesis doctoral’ es una herramienta informática que se integra dentro de la plataforma de información y gestión en línea IGLU de la UJI. Desde la misma, las diferentes personas que intervienen en el proceso pueden llevar a cabo digitalmente las siguientes acciones:

Iniciar el proceso de cierre del expediente: confirmar el documento de actividades de los doctorandos (DAD) y el plan de investigación (PI) y empezar el trámite de solicitud de evaluación de la tesis doctoral rellenando de forma online toda la información solicitada a cerca de la misma.

Gestionar el depósito de la tesis doctoral: subir a la plataforma la tesis doctoral final a la aplicación rellenando toda la información solicitada para su posterior revisión.

Revisar el informe de similitud de la tesis doctoral: informar si el porcentaje de similitud es superior al máximo indicado para que el doctorando pueda justificarlo.

Evaluar la solicitud de la tesis doctoral: chequear que toda la información que han facilitado los doctorandos es correcta, haciendo apreciaciones en caso de ser necesario mejorarla.

Proponer y gestionar los miembros del tribunal: elegir a las personas que evaluarán la tesis doctoral y que posteriormente formarán parte del tribunal (presidencia, secretaría, vocales y suplentes) y fijarán la fecha, lugar y modalidad de defensa de la misma.

Evaluación final de la tesis doctoral: emitir el informe previo a su exposición, y completar la documentación referente a la evaluación de la defensa de la tesis doctoral, así como rellenar un informe posterior a la misma y enviarlo durante las próximas 48 horas.

“Si tuviera que destacar una cosa de la aplicación sería la facilidad que supone para el alumnado acceder e introducir la documentación y la agilidad en el proceso al no requerir registros electrónicos, firmas manuales ni impresión en papel. La plataforma ha hecho que el procedimiento de depósito de tesis sea más ágil, más transparente y más fácil de utilizar para todos los perfiles implicados.” Begonya Herrero, responsable de la Escuela de Doctorado.

El equipo de la Unidad de Análisis y Desarrollo TI (UADTI) de la UJI, en colaboración con la Escuela de Doctorado, ha elaborado un manual de uso de la aplicación ‘Gestión de la evaluación y depósito de tesis doctoral’ dirigido a cada uno de los usuarios a los que se dirige para solucionar posibles dudas de uso.

La UJI continúa apostando por la digitalización de procesos. Recientemente celebró sus primeras elecciones al Claustro y al Rectorado completamente electrónicas, pero siempre velando por la accesibilidad digital de la Universidad gracias a su Unidad Responsable de Accesibilidad (URA).

Transformación digital sostenible en las universidades

El 97% de los ejecutivos afirma que planea implementar una estrategia de sostenibilidad o ya tiene una estrategia en marcha. Y es que la sostenibilidad es ya un elemento clave en la toma de decisiones de las empresas e incluso universidades, que ya han iniciado medidas sostenibles mediante el uso de herramientas tecnológicas como la IoT y el Big Data.

Ilustración sobre la sostenibilidad energética

Photo by Freepik

Uno de los últimos informes elaborados por la IDC Technology Spotlightindica que, el 65% de los responsables TI en Europa, planea destinar casi la mitad de su presupuesto a equipamiento y servicios sostenibles como el uso de impresoras de inyección de tinta. En España, programas como España Digital tienen especial relevancia para impulsar sinergias entre la transformación digital y ecológica mediante reformas e inversiones, con el objetivo de incentivar un crecimiento empresarial sostenible.

La tecnología y la digitalización facilitan esta optimización sostenible de los recursos. La clave para iniciar esta transformación digital sostenible es la implementación de tecnologías IoT para una utilización de recursos eficiente, mantener las cadenas de suministros optimizadas y llevar a cabo una gestión de activos responsable para minimizar riesgos.

Una muestra del peso creciente de la sostenibilidad es que por primera vez ha entrado en las Predicciones de IDC. En su informe apunta que, en 2023, el 40% de las empresas del G2000 habrán integrado completamente la sostenibilidad en sus operaciones. Como ya hemos comentado, las empresas de todo el mundo están incorporando cada vez más consideraciones relacionadas con la sostenibilidad en su organización. Según una reciente encuesta de IDC, el 74% de los entrevistados de todo el mundo consideran factores ambientales, sociales y de gobernanza como “muy importantes” para el valor empresarial de su empresa frente al 48% en 2020

“Es alentador comprobar que las áreas en las que los directivos españoles prevén invertir más en tiempo y dinero en 2022 son el desarrollo tecnológico (63%) y la sostenibilidad (62%). Teniendo en cuenta que para el 89% de los encuestados la tecnología hace posible que su organización sea más sostenible, ambas áreas de inversión muestran el compromiso de las empresas españolas por mejorar su impacto ambiental”, explica Isaac Hernández, country manager de Google Cloud Iberia.

Uso inteligente de los datos en la Administración Pública (AAPP)

La administración pública y, en concreto las universidades, ya han iniciado medidas sostenibles mediante el uso de herramientas tecnológicas como el gemelo digital, la Internet Of Things (IoT) o el Big Data, sobre todo después de la pandemia, con el objetivo de monitorizar factores de riesgo en el campus y en definitiva, dar un paso hacia la transformación digital, siempre enfocada a la sostenibilidad.

Iniciativas Universitat Jaume I (UJI)

En la Universitat Jaume I de Castelló se están realizando diversas iniciativas dentro del paraguas de la transformación digital sostenible:

  • Monitorización de la entrada y salida de vehículo. Hace unos años se hizo un piloto para detectar el volumen de coches que diariamente accedían al campus universitarios.
  • Obtención y gestión de datos a través del futuro gemelo digital. El digital twin, basado en la tecnología de los sistemas de información geográfica (GIS), que todavía se está desarrollando, se obtendrán todo tipo de datos, desde la localización de vehículos o los usos energéticos, entre otros. Esta tecnología, además, ofrece una visión geográfica de los datos en tiempo real, por lo que se prevé que mejore la optimización y la eficiencia en la gestión. En este sentido, por ejemplo, está previsto que integre el mapa de densidad que se desarrolló para detectar las zonas con mayor concentración de personas en el campus a partir de las conexiones a la red Wifi.
  • Instalación de sistema de sensores en edificios del campus para recopilar información, desde la temperatura al nivel de CO2. En este último caso, la UJI cuenta con un sistema capaz de actuar cuando se detecta un exceso de CO2. Además, y dentro del plan UniDigital, trabaja junto a la Universitat d’Alacant en el desarrollo de la plataforma de gestión, control y visualización de dispositivos de sensorización.
  • Instalación de señalización BLE (bluetooth low energy). Esta tecnología, desplegada durante la pandemia en el campus, permite interactuar con dispositivos con bluetooth sin necesidad de que tengan una conexión directa, permitiendo comprobar si una zona tiene mucha afluencia, por ejemplo. En un futuro, se prevé que las puertas digitales del campus también incorporen esta tecnología.
  • Instalación de monitores que publican en tiempo real la generación de energía eléctrica solar y la proporción que supone sobre el consumo total del campus o sobre un edificio concreto.

Otras iniciativas universitarias

Otros campus universitarios también están desarrollando iniciativas para conseguir gestionar la sostenibilidad a través de la tecnología. Es el caso de la Universitat de Valencia, la más grande la Comunitat Valenciana. En diciembre del 2020, a raíz de la pandemia, decidió poner en marcha un sistema que permitiera medir la concentración de CO2 en la Universidad y poder realizar las PAU en el campus. Para ello, se utilizaron 1.300 sensores de tres tipos en espacios docentes, zonas de investigación y administración procesando los datos de forma unificada en el Centro de Proceso de Datos (CPD) de la universidad.

Pedro Morillo, director del departamento de Gestión Electrónica de la UV, en la Semana de la Informática 2022 en unas jornadas sobre el papel de las AAPP para impulsar una transformación digital.

Otro caso es el de la Universidad de Málaga que inicia su tercer proyecto Smart-Campus que se desarrollará entre 2022 y 2024, centrado en el uso de las TIC para una Universidad más sostenible, inteligente, tecnológica y habitable, implicando en ello a toda la comunidad universitaria. Sus objetivos están centrados en:

  • Ofrecer ayudas en áreas de docencia, investigación, innovación y compromiso social
  • Implicar a la comunidad universitaria en proyectos que integren la actividad académica con la transformación del campus
  • Impulsar actividades académicas relacionadas con la sostenibilización curricular
  • Crear sinergias que fomenten el compromiso social de la institución en el ámbito de la sostenibilidad ambiental

Por otro lado, la Universidad Pablo de Olavide (UPO), arranca el proyecto ‘Campus sostenible e innovador’ con el objetivo de implementar el uso de nuevas tecnologías para impulsar un futuro más eficiente y sostenible en el campus. A su vez, la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), orienta la actividad hacia el desarrollo sostenible de herramientas tecnológicas y el impulso de la innovación social, rediseñando los medios de producción así como el suministro de bienes y servicios con criterios de sostenibilidad, como oportunidad para que la sociedad participe en el desarrollo de soluciones adaptadas a la misma.

Digitalización de la gestión y reserva de actividades del Servicio de Deportes

La Universitat Jaume I de Castelló ha desarrollado una nueva plataforma informática para que los usuarios de las instalaciones deportivas del campus puedan reservar con antelación las clases dirigidas por monitores. Es una nueva aplicación que se ha estrenado este curso coincidiendo con la puesta en marcha de las nuevas tarifas y tarjetas del Servicio de Deportes. En estos primeros meses, ya se han emitido más de 2.560 nuevas tarjetas.

Interfaz de la aplicación de la UJI para adquirir la tarjeta deportiva y acceder a actividades

Pantalla de la aplicación para adquirir una tarjeta deportiva y poder reservar actividades

Coincidiendo con el inicio de curso 2021/2022 y el regreso de la presencialidad al 100%, la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló ha incorporado dos nuevas herramientas informáticas para digitalizar todo el proceso de gestión y reserva de las actividades dirigidas del Servicio de Deportes. Durante los dos últimos años, el equipo de la Unidad de Análisis y Desarrollo de Tecnologías de la Información (UADTI), de la mano del personal del Servicio de Deportes, ha desarrollado dos nuevas aplicaciones.

Calendario interactivo para reservar clases dirigidas en el Servicio de Deportes de la UJI
Calendario donde la persona usuaria puede reservar una actividad

Una de estas soluciones permite al Servicio de Deportes configurar y organizar las clases, con horarios, instalaciones y monitores, pero también gestionar las tarjetas deportivas que se han puesto en marcha con el nuevo sistema de tarifas. Tarjetas con las que las personas usuarias pueden acceder a las clases y que, permiten así controlar la asistencia y el aforo a una actividad. La otra herramienta está destinada a las personas usuarias para que puedan adquirir la tarjeta y reservar online previamente una actividad y asegurarse una plaza en el día y hora deseada.

Actualmente más de 5.250 personas están vinculadas al Servicio de Deportes, de las cuales la mitad ya disponen de las nuevas tarjetas.

Tarjetas deportivas del Servicio de Deportes de la UJI para acceder a actividades y servicios
Tarjetas disponibles en el Servicio de Deportes

Cualquier persona usuaria interesada en realizar alguna de las actividades dirigidas puede acceder a la aplicación y adquirir la tarjeta deportiva que más se ajuste a sus necesidades. Una vez realizado el pago, la persona puede reservar con antelación la actividad, ya sea, por ejemplo, yoga, natación, TRX o spinning, entre otras muchas. Se puede seleccionar el día y la hora a la que se desea asistir, hasta que se completa el aforo y se bloquea la actividad. La herramienta también permite la reserva de instalaciones consultando un calendario donde, en función del tipo de espacio seleccionado, aparecen los días en que está disponible.

Aunque no era el objetivo prioritario inicial, esta nueva plataforma permite controlar el aforo de las clases dirigidas, un requisito imprescindible impuesto por la Covid-19. Y es que este nuevo sistema informático estaba previsto que entrara en funcionamiento en septiembre de 2020, pero las restricciones de la pandemia obligaron a posponer su puesta en marcha. En marzo de 2021, se realizaron varias pruebas y, finalmente, se ha instaurado en septiembre de 2021, coincidiendo con el inicio de curso. Con este nuevo proyecto, la UJI sigue apostado por la digitalización de sus procesos y servicios. De hecho, durante estos últimos años, otras universidades españolas se han interesado por el desarrollo de estas aplicaciones.

Componentes externos para agilizar y optimizar el desarrollo de aplicaciones

La visualización personalizable de la reserva de espacios o la creación de eventos y su clasificación son algunas de las funciones que ofrece el gestor de calendario de Bryntum, uno de los componentes externos más avanzados que utiliza la Universitat Jaume I (UJI) en el desarrollo de sus soluciones tecnológicas. Por el momento, ya lo ha implementado en varios de sus servicios de gestión de horarios y está previsto integrarlo próximamente en otras aplicaciones.

Pantalla con fondo negro en la que se lee código

Photo by Markus Spiske on Unsplash

Las universidades cuentan con un amplio catálogo de servicios tecnológicos para facilitar y garantizar la actividad y la administración de toda la comunidad universitaria. La Universitat Jaume I (UJI) de Castelló siempre ha tenido claro que su cartera de proyectos tecnológicos estaría basada en el desarrollo propio y el código abierto. Por ello, algunos componentes externos son imprescindibles para garantizar el mantenimiento de las aplicaciones a largo plazo.

Es el caso del gestor de calendario de Bryntum que la UJI utiliza desde el curso pasado. La utilización de este componente externo avanzado es muy provechosa, ya que agiliza el desarrollo y la actualización de las aplicaciones. Si el equipo TI de la Universidad tuviera que desarrollar internamente una herramienta de estas características, con múltiples funcionalidades, deberían invertir mucho tiempo.

Demostración de la gestión de tareas en un calendario

El calendario ya está integrado en tres herramientas

Ventana donde se puede configurar sobre el calendario una actividad que se repite en el tiempo. Aparecen todos los campos desde las fechas, los horarios y la instalación.
Calendario para definir las actividades con monitor del Servicio de Deportes

Actualmente, Bryntum Calendar for Ext js es el modelo implementado en varias aplicaciones de gestión de horarios como Seguimiento docente, que sirve para que el profesorado pueda registrar la docencia en las clases; el Labgest, el sistema de gestión y préstamo de material y espacios del Laboratorio de Ciencias de la Comunicación; o los nuevos sistemas de reserva de actividades con monitores en el Servicio de Deportes de la Universidad. Sin embargo, está previsto que próximamente se integre en otros servicios de la universidad.

Calenadrio donde aparecen por colores las reservas de los diferentes espacios
Calendario de reservas del Laboratorio de Ciencias de la Comunicación de la UJI

Entre sus funcionalidades, Bryntum permite la gestión de agenda mediante la creación de múltiples eventos, dando la opción de etiquetarlos para una mayor organización. En el caso de las tareas o eventos recurrentes, el calendario puede repetir las tareas en patrones adaptados a las necesidades de las usuarias y usuarios, agilizando el proceso de registro de las actividades más periódicas.

El componente ofrece una gran capacidad de personalización, ya que permite organizar visualmente el calendario por días, semanas, meses o años. Además, el desarrollo de Bryntum en estándares web (como HTML y CSS) posibilita una mayor adaptación de su apariencia visual.

Mapa de densidad COVID-19 de la UJI

Para garantizar el cumplimiento de las medidas de seguridad como el distanciamiento social, la Universitat Jaume I (UJI) ha implantado un sistema de control de aforos a través de un mapa de densidad para detectar las zonas con mayor concentración de personas a partir de las conexiones a la red Wifi. La herramienta para uso interno prevé mayor implantación durante el plan de retorno a la actividad presencial durante el curso que viene.

Captura del mapa de densidad UJI
Mapa de densidad del campus de la Universitat Jaume I con zonas coloreadas según afluencia de personas

Photo by web densitat.uji

Para mantener a raya al coronavirus, la UJI ha implantado un software para controlar las aglomeraciones en el campus, ya contemplado en el Plan de retorno a la actividad presencial del año pasado sobre soluciones tecnológicas para controlar aforos. La herramienta desarrollada por Cuatroochenta, consiste en un mapa de densidad que, a partir de información real sobre el número de accesos a los puntos wifi geolocalizados, muestra de forma visual y por colores el aforo de los diferentes puntos de la universidad accediendo a través de una página webdonde se despliega un mapa del campus castellonense.

Mapa densidad UJI coloreado según aglomeración de personas en una zona concreta.
Mapa densidad Universitat Jaume I (Castellón) Fuente: densitat.uji

Esta estimación de la afluencia se mide a través de las conexiones diarias a la red Wifi de la UJI. De media, los días laborables acceden unos 7.000 y los sábados entre 1.000 y 2.000 usuarios al día. Gracias a la configuración sobre intensidad en el mapa se puede obtener información visual de los valores de tránsito en el campus, ya que el mapa colorea las zonas con afluencia entre verde-amarillo-naraja o rojo, dependiendo de la intensidad.

El objetivo principal de la herramienta es advertir al personal interno (como el equipo de dirección, equipo decanal, servicio de seguridad, etc.) de situaciones que aumenten el riesgo de no respetar la distancia social y evitar contagios de COVID-19 en la UJI. Con el mapa de densidad, se obtiene información del aforo en tiempo real y, en caso de ser necesario, permite poder tomar medidas de seguridad para evitar aglomeraciones de personas en un mismo lugar y facilitar esa información a la empresa de limpieza para que pueda hacer una planificación efectiva e intensificar la desinfección en las zonas de mayor ocupación.

Durante el curso 2021–2022, se espera un mayor uso de la herramienta debido al aumento de la presencialidad ya que actualmente se ha optado por un régimen de semipresencialidad y por el momento la necesidad de controlar aglomeraciones ha sido reducida.

¿Quién es quién en la gestión TI?

Sin duda la pandemia ha funcionado como impulsora de la transformación digital en empresas e instituciones. Según un estudio de la Asociación Española de Empresas de Consultoría (AEC), España se mantiene a la cabeza en el ranking de los países europeos donde más ha crecido la contratación de especialistas en servicios TIC. Pero, ¿qué perfiles encontramos dentro de la gestión de las Tecnologías de la Información (TI)?

Imagen organigrama. Fuente: Pixabay

Imagen organigrama. Fuente: Pixabay

Que la Covid-19 ha acelerado la digitalización de los organismos públicos y privados no es ninguna novedad. La pandemia obligó a establecer el teletrabajo como método para poder continuar desarrollando la actividad profesional y sobre todo, sirvió como una oportunidad para ver las TIC como un habilitador necesario para dar ese paso definitivo hacia la transformación digital.

Según un estudio de AEC, España lidera el ranking de los países europeos donde más ha aumentado la base de empresas que contratan especialistas de servicios TIC. La demanda de estos perfiles de talento digital especializado crece un 0,8% en el último año con más de 15.000 empresas TIC contratando a este tipo de profesionales.

Resultados pronóstico gasto en TI mundial. Fuente: Gartner
Resultados pronóstico gasto en TI mundial. Fuente: Gartner

Las organizaciones ya apuestan por la optimización de su actividad, invirtiendo en estos servicios. El gasto mundial en TI aumentará un 8,4% durante el 2021 respecto al año anterior, según estimaciones de Gartner. Concretamente, se incrementará sobre todo la inversión en dispositivos, software de empresa y servicios TI. Pero, ¿quién hace qué en la gestión TI?

Resultados de la previsión de crecimiento de personal TI. Fuente Gartner.
Resultados de la previsión de crecimiento de personal TI. Fuente Gartner.

La previsión de crecimiento de personal tecnológico a partir de la encuesta a los CIO de Gartner, indica que surge de la necesidad de acelerar los procesos digitales en 2021 debido a la automatización y a la adopción de los servicios en nube. Por contra, la administración de sistemas y el mantenimiento de aplicaciones son las áreas más probables de reducción de personal a causa del cambio de las plataformas en cloud.

“El año pasado, el gasto en TI tomó la forma de una reacción instintiva para habilitar una fuerza de trabajo remota en cuestión de semanas. A medida que el trabajo híbrido se afianza, los CIO se centrarán en gastos que permitan la innovación, no solo en la finalización de tareas ”, Sr. Lovelock, vicepresidente de Gartner.

Listado de roles y perfiles tecnológicos más demandados:

La compañía Manpower, calcula que para 2026 se habrán creado en España 2,6 millones de nuevos empleos y la mayoría de ellos serán para profesionales técnicos y trabajadores cualificados, en especial aquellos relacionados con el derecho, las ciencias, la salud y las TIC.

Dejando a un lado cifras y estadísticas, lo cierto es que cada vez hay más perfiles tecnológicos y las empresas buscan profesionales con habilidades y conocimientos TI. Hemos repasado y analizado los rankings de InfoJobsTicjobLinkedin o Universia y vemos que algunos de los puestos con más demanda están relacionados con la programación, el Big Data, la ciberseguridad, la inteligencia artificial o la robótica.

Puestos directivos:

CIO: (Chief Information Officer) Es el responsable de los sistemas de tecnologías de la información de la organización, tanto en procesos como en planificación. Sus funciones son analizar las bondades que las nuevas tecnologías pueden ofrecer a la empresa con el fin de optimizar procesos, mejorar la comunicación y ser más productivos. Por aquí ya hablamos de la importancia del CIO en la administración pública.

El 55% de los CIO prevén incrementar el personal TI, según una encuesta de Gartner. Se centrarán sobre todo en la automatización, las plataformas de datos y cloud y el soporte al teletrabajo. Liderar la transformación digital, capitalizar la analítica de datos y colaborar más con el negocio son algunas de las 10 iniciativas que los CEOs desearían que sus CIOs priorizaran en 2021.

CISO: (Chief Information Security Officer) Es el director de seguridad de la información. Su prioridad es garantizar la seguridad y privacidad de toda la información de la empresa, supervisando el cumplimiento de la normativa y responsable de que el equipo de respuesta ante posibles ciberataques a la información de la organización.

Gerente TI: otro de los cargos más importantes en una organización. Es el responsable de administrar la plataforma tecnológica de la empresa teniendo como objetivo la reducción de costes de desarrollo y entrega de servicios. El gerente TI es el segundo empleo más estresante tras el personal médico según un análisis de US News and World Report que ha evaluado la presión que sufren 25 trabajos en Estados Unidos, a partir de datos de las Oficinas de Estadísticas Laborales. El de gestión TI es, por cierto, un empleo que se prevé que crezca un 10,4% para 2029.

Ilustración ordenadores
Ilustración de Freepik

Otros puestos tecnológicos:

Desarrollador/a web/app: es por ahora el perfil más demandado del sector TI, en las especialidades de lenguaje de programación como CSS y Javascript. Su rol está destinado a codificar, diseñar y mantener sitios y aplicaciones web.

Data Analyst: se dice que el dato es el oro, el nuevo petróleo del siglo XXI o incluso el nuevo objeto de deseo de la industria. Cualquier empresa busca mejorar su eficiencia gracias al Big Data. Ingeniero de datos y analista de datos (data analyst) son dos de los perfiles más cotizados del sector tecnológico. Trabajan de la mano. Los ingenieros desarrollan los algoritmos necesarios para procesar datos y aplicarlos y los analistas se encargan de interpretarlos buscando patrones que permitan establecer estrategias dentro de la empresa.

Arquitecto/a de software: es el/la encargado/a de decidir qué tecnología se va a emplear para desarrollar un determinado proyecto de software, monitorizar que cumple con las expectativas de los usuarios y conocer otras vías a través de las cuales se pueden cumplir los mismos objetivos.

Experto en ciberseguridad: la seguridad informática y la protección de la privacidad y los datos se han convertido en uno de los principales retos de cualquier empresa o institución, ya que durante el último año, coincidiendo con el teletrabajo, se produjeron 40.000 ciberataques al día, siendo las pymes las más perjudicadas. También las universidades se están blindado ante las ciberamenazas como ya comentamos por aquí. Por ello, este perfil es uno de los más demandados en las empresas públicas y privadas, un 60% más de contratación en el último año, según un informe de Linkedin.

Profesionales en Blockchain: parece ser la tecnología de moda y está en boca de todos. Cada vez se conocen más aplicaciones y sectores que integran esta tecnología y aún es reducido el número de profesionales con esta formación, aunque según el último informe de EPYCE elaborado a los responsables de RRHH de algunas organizaciones, los especialistas en blockchain serán los empleos más demandados de cara al futuro, cada vez más cercano. Las universidades españolas, por ejemplo, también se han lanzado a incorporar la tecnología Blockchain.

Estos son algunos de los perfiles con mayor demanda o proyección laboral. La transformación digital en que están inmersas empresas, administraciones e instituciones hacen pensar en que el mapa de profesionales tecnológicos estará en continuo cambio en los próximos años. Incluso que se pueda revertir la brecha de género en el sector TIC ya que la presencia femenina en este mundo sigue siendo por desgracia minoritaria.

30 años dan para muchas anécdotas

La velocidad de la red, los servidores, la conexión a internet, los sistemas y los dispositivos… son muchas las cosas que han cambiado en estos 30 años en la informática y la programación. En este gran salto, el protagonismo es de todos y cada uno de los y las profesionales que han dedicado su esfuerzo y trabajo a cubrir las necesidades tecnológicas de la Universitat Jaume I. Este último artículo retrospectivo es un homenaje a todos ellos.

30 años dan para mucho y como habéis podido leer en estos últimos artículos la forma en que trabajaban los primeros informáticos poco tiene que ver con la de ahora y los sistemas y equipos que se utilizaban han evolucionado de forma espectacular. En estas tres décadas, las tecnologías de la información (TI) se han demostrado estratégicas para el desarrollo y funcionamiento de la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló. Desde sus inicios, los y las profesionales de la informática se han convertido en un elemento clave del engranaje de la Universidad. Lo han demostrado en numerosas ocasiones, la última y más reciente durante esta crisis por la Covid-19, con el confinamiento, el teletrabajo y la docencia en línea.

De usuarios poco familiarizados con la tecnología

En estas tres décadas la tecnología ha cambiado y evolucionado, pero también el trato con los usuarios. Antes, prácticamente nadie tenía un ordenador en casa y estaban poco acostumbrados a sentarse delante de una pantalla. Todo ello ha hecho que durante estos 30 años los informáticos y informáticas de la UJI se hayan encontrado con situaciones inverosímiles, curiosas y, a veces, un tanto graciosas. Los primeros ratones, por ejemplo, provocaron alguna que otra queja porque algunos usuarios no conseguían hacerse con su manejo. Algunos informáticos han visto “literalmente pasar el ratón por delante de la pantalla o intentar que siguiera por la pared” cuando acudían a un despacho porque el ratón no funcionaba. En esa época, en las salas de ordenadores, los ratones estaban atados con bridas y las tapas de la base pegadas para que nadie se llevara las típicas bolas que había dentro de los mouse.

Equipo en que se ve en primer plano el logo de la manza de Apple de colores
Photo by Julian Hochgesang on Unsplash

Los usuarios no tenían los conocimientos informáticos que tienen ahora. “En los años 90 la informática era algo extraño para los usuarios y no sabían como reaccionar”. Con los primeros Mac muchos tenían miedo a la hora de expulsar los disquets porque tenían que seleccionar la papelera y eso les creaba mucha confusión. Con los fax, también, se generaron situaciones chocantes. Había quien pedía hacer una copia antes de enviar un fax, porque pensaba que la máquina destruiría el papel o se lo tragaría.

“No utilizaré el email en mi vida” se quejaban algunos

La gente estaba acostumbrada a escribir a mano, a utilizar el lápiz y el papel y, como mucho, la máquina de escribir. Así que cuando llegó el correo electrónico, algunos usuarios mostraron su descontento y aseguraban que no entendían para qué servía si podían continuar enviándose cartas por correo postal. Alguno se atrevió a gritar que nunca en su vida utilizaría el email. La realidad es tozuda y “ha demostrado que ahora no puedes dejar ni cinco minutos a los usuarios sin este servicio”.

A usuarios que saben más que el o la informática

Con los años, “la informática se ha convertido en una utility como lo es la electricidad o el agua” asegura uno de los profesionales más veteranos del equipo TI de la Universidad. Esa dependencia inicial casi total del profesional técnico ha quedado totalmente atrás. “Ahora hay quien sabe o cree saber más que nosotros y quien directamente pasa de nosotros”. Aunque no lo vean con malos ojos, estos profesionales advierten de los riesgos que puede comportar esa “informática en la sombra” que puede provocar “pérdidas de datos o fallas de seguridad” de las que muchos usuarios no son conscientes.

Peleas por las primeras News

Ilustración de un joven frente a un móvil
Photo by visuals on Unsplash

Los propios informáticos también protagonizaron alguno de estos episodios curiosos. Al principio, la conexión a internet era muy lenta y la información viajaba por un mecanismo que denominaban News con diferentes canales de información que recogían noticias. Como el tráfico era superior a la capacidad que tenían, se configuraba el sistema para decidir qué tipo de contenidos llegaban y cuales no. Entonces, “perseguíamos a la persona que se encargaba de la configuración para que pusiera unos u otros temas. Ahora nos parece surrealista” dice uno de los veteranos. Para hacernos una idea, “un par de vídeos de Youtube consumirían la capacidad que teníamos entonces. La UJI era el único punto de la provincia donde había conexión a Internet y para que no se colapsara teníamos que regularlo”.

Primer dispositivo inteligente

Imagen de Nabaztag, uno de los primeros gadgets de IoT
Imagen de Nabaztag, uno de los primeros gadgets de IoT Foto: Enrique Galdú

Algunos quizás ni os acordáis y otros os suena algo de un conejo inteligente. Se llamaba Nabaztag (conejo en armenio) y se convirtió en compañero del Servicio de Informática durante unos años. Fue uno de los primeros gadgets del Internet de las cosas (IoT) y, conectado a la red Wi-Fi, se comunicaba con mensajes de voz, luminosos o moviendo las orejas. Se podía configurar la hora, el tiempo o, incluso, mensajes directos. A finales de la primera década de los años 2000, algunos miembros del servicio lo compraron de segunda mano. “En el Servicio lo usábamos en aplicaciones, para que avisara de alertas cuando caía un servidor o había files systems llenos” explica uno de los informáticos que lo utilizaba y que recuerda cómo lo integraron al software de alarmas Icinga. La historia es que la compañía que había detrás del conejo luminoso quebró y dejó a centenares de usuarios colgados. Ahora el proyecto sobrevive a base de voluntarios.

La fuerza del equipo

Pero las anécdotas no son solo con la informática y los usuarios. Los almuerzos, las paellas, las bromas con carteles publicitarios o los desfiles con tambores y dolçaines para celebrar la boda de un compañero, forman parte de la memoria colectiva del equipo TI de la UJI. Los más veteranos recuerdan las primeras jornadas interminables, para ponerlo todo a punto. Hubo quien se olvidó del reloj y su colla de amigos tuvo que plantarse en su despacho para llevárselo de fiesta. Las primeras cenas de Navidad eran muy familiares y reunían a todos los trabajadores de la Universidad. La institución ha ido creciendo y también los equipos de los diferentes servicios. Justo en este aniversario y en unos tiempos tan atípicos, no hay nadie que, con cierta nostalgia, no anhele aquellas reuniones de compañeros y amigos.

Los hitos estratégicos TI para la UJI

La instalación de una base de datos única, la apuesta por el desarrollo propio y el software libre, la implantación de la cartera de proyectos o la migración al cloud son algunas de las decisiones que han marcado la estrategia en Tecnologías de la Información (TI) en la Universitat Jaume I (UJI) de Castelló. En esta retrospectiva que hemos iniciado con motivo del 30 aniversario de la Universidad, desgranamos algunas de estas iniciativas claves.

Imagen nocturna de la Tierra con los puntos de luz de las ciudades

Photo by NASA on Unsplash

Base de datos única

Desde el inicio de la Universidad Jaume I en el 1991, “apostamos por agrupar todos los datos relevantes para el Sistema de Información en un solo lugar”. Así lo recoge el artículo El Gobierno TI en el Sistema de Dirección Estratégica de la Universitat Jaume I de Castelló publicado por la CRUE en 2016. Se optó por una sola base de datos institucional para evitar redundancias y, por tanto, también “las temidas inconsistencias que provocan”. Esta base de datos, que instalaron los primeros informáticos de la UJI, se basó en el sistema Oracle bajo la premisa de dato único.

Imagen de la pantalla de inicio del sistema de apoyo a la administración y servicios corporativos e-UJIER@
Imagen de archivo del catálogo de servicios automatizados de apoyo a la administración corporativa Fuente: https://web.archive.org/web/20001018094403/http://e-ujier.uji.es/

Esta ha sido la filosofía de gestión de la información en la que se ha basado la Universidad desde su creación, ahora hace 30 años. La información no se ha almacenado en tantos sitios como se ha necesitado, sino en un único lugar en que se garantiza la actualización y el acceso desde cualquier lugar. “Pensamos que lo mejor era unificar la base de datos y evitar que cada aplicación tuviera su base de datos” explica José Pascual Gumbauactualmente jefe de la Oficina de Innovación y Auditoría TI (OATI), quien defiende que ha sido uno de los principios clave para la gestión y el funcionamiento de las TI. “El dato único ha sido un mecanismo muy eficiente para asegurar la calidad de la información” añade José Miguel Castellet, actualmente jefe del Servicio de Informática.

Bajo la condición de dato único, también se apostó por crear usuarios para que cada miembro de la comunidad universitaria tuviera su espacio y pudiera guardar sus cosas. Según explica otro de los veteranos, Enric Navarro, se empezó por el personal de administración y el profesorado y se siguió, después, por el alumnado. De hecho, la UJI fue la primera universidad en España en crear una cuenta propia al estudiantado bajo el sistema operativo AIX de IBM.

Esa base de datos se apoyó, además, en una solución propia de ERP (Enterprise Resource Planning) centralizada, es decir de dato único, y de uso descentralizado para todas las soluciones tecnológicas de los servicios de la Universidad. En 1998, se aprobó el ERP e-Ujier@ Sistema de Gestión Integral de la UJI como herramienta de gestión institucional de apoyo a los procesos de la organización.

Imagen del Sistema de Gestión Integral de e-UJIer@
Imagen de archivo del Sistema de Gestión Integral de e-UJIer@ Fuente: https://web.archive.org/web/20010302122429fw_/http://e-ujier.uji.es/E-ujier.html

Desarrollo propio y software libre

Despacho en obras con una escalera en primer plano y tabiques en el suelo
Remodelación del espacio de trabajo para adaptarse al modelo SCRUM

El desarrollo propio y el uso de código abierto han estado ligados siempre al ADN de la UJI. Este compromiso lo recogen incluso los Estatutos de la Universidad, recientemente renovados. En los inicios, el desarrollo propio fue una necesidad. La UJI, recuerda el primer informático del campus, Toni Bellver, era la primera que nacía con planes de estudio por créditos y eso “condicionó los primeros pasos de la programación”. No había productos en el mercado para las necesidades de la Universidad, así que “no tuvimos otro remedio”. Poco a poco, asegura otro de los primeros programadores, Salvador García, vimos “que así no dependíamos de terceros ni de las exigencias del mercado y lo podíamos hacer a medida de nuestras necesidades”.

Espacio de trabajo adaptado al modelo SCRUM con equipos colaborando
Espacio de trabajo remodelado para adaptarse al modelo SCRUM de desarrollo en equipo

Así, además de fomentar el uso de formatos informáticos abiertos, la universidad castellonense siempre ha defendido el desarrollo y la producción propia de aplicaciones y ha contado desde siempre con un equipo propio de desarrollo. Una muestra de esta apuesta fue la reestructuración del área de aplicaciones y de metodología de desarrollo impulsada en 2010. A parte de eliminar el entorno de aplicaciones basadas en SQL*Forms, se apostaba por separar los entornos de desarrollo y producción. Todo ello se hizo adoptando el conocido como Proceso SCRUM, que se basa en un conjunto de prácticas para trabajar en equipo y obtener el mejor resultado posible en los proyectos. En ese momento, desaparecieron los despachos individuales, se derribaron paredes y el área de trabajo de desarrollo se convirtió en un gran espacio abierto compartido para trabajar más fácilmente en equipo. Estos cambios fueron el embrión de la Unidad de Análisis y Desarrollo TI (UADTI), escindiéndose definitivamente del Servicio de Informática.

El primer servidor web y el primer buscador

En un recuadro el artículo recoge que en 1993 ya existía la primera web española que era www.uji.es, la web de la UJI.
Artículo de PC Actual núm. 164 (2004) dedicado a los 15 años de la informática que menciona la creación de la primera web española www.uji.es

La tenacidad y la apuesta por la red también han marcado la historia tecnológica de la Universidad. En 1993, un grupo de visionarios formado por Toni y Carles Bellver, Enric Navarro y Enrique Silvestre, del Servicio de Informática, y por el profesor Jordi Adell, crearon el primer servidor web de España. Tras instalar un año antes un servidor Gopher, que era estático, y después de varios meses de funcionamiento estable y satisfactorio, informaron a Tim Berners-Lee, el creador de la web, que habían instalado un servidor web experimental en la dirección http://www.uji.es. Berners-Lee lo incluyó en la lista que mantenía en su servidor <http://info.cern.ch>. Toni Bellver señala que “nuestra convicción y las circunstancias, éramos muy jóvenes y muy abiertos a las novedades, nos hicieron ver que el futuro estaba ahí” (hablando de la información distribuida y de los servidores web). En ese momento, añade Enric Navarro, “no éramos conscientes del monstruo que sería después y de la explosión que ha provocado Internet”.

Listado de servidores web donde consta el de la UJI en septiembre de 1993
Copia realizada por Jodi Adell del listado disponible entre septiembre y noviembre de 1993 en el servidor web del MIT Fuente: https://elbonia.cent.uji.es/jordi/wp-content/uploads/arqueologia/sep93.html#z228

Ese mismo año, viendo cómo evolucionaba la gran revolución de la web y que no había ningún registro en España de los servidores web, este mismo equipo creó el primer buscador especializado en la Internet española. Se llamó dónde? y era una base de datos de enlaces aportados por los propios usuarios, con un motor de búsqueda propio. Progresivamente fueron apareciendo los buscadores comerciales Terra, Olé o Yahoo y entraron en juego “ejércitos de programadores” que hicieron que “nuestro buscador que era artesanal y a mano no tuviera sentido” relata Enric Navarro. Con 44.563 registros en la base de datos, anunció que cerraba sus puertas el 1 de junio de 1999.

Imagen de la web de dónde? en que se especifica que fue uno de los primeros mapas virtuales del ciberespacio español.
dónde? fue uno de los primeros mapas virtuales de España Fuente: https://donde.uji.es/

Dentro del inmenso universo que abrió Internet, la UJI fue también pionera en la implantación en el año 2000 del correo electrónico en la web. Hasta entonces, los usuarios solo podían consultar su email desde su terminal y, el desarrollo de una pasarela, permitió que se pudiera acceder desde cualquier lugar y, además, en un entorno gráfico.

Cartera de proyectos

Ya en los primeros pasos de la Universidad, se diseñó un plan inicial del entorno de gestión que describía qué aplicaciones se debían desarrollar, bajo una misma base de datos, con dato único, e integradas. Aunque ahora todo aquello parezca muy primitivo, en realidad era toda una modernidad para la época. Aquel documento, escrito a máquina, recogía términos como filosofía, cliente servidor, dato único, sistema integrado… una serie de conceptos que otros miembros de la comunidad universitaria no entendían y, que incluso provocaban las risas de otros que veían a esos primeros programadores y analistas como “algo raros y frikis”. Pero el tiempo y la realidad han dado la razón a esos informáticos que establecieron las bases y las reglas del juego de la tecnología en la UJI.

Portada de la memoria técnica de la propuesta de desarrollo del plan de sistemas
Página de la memoria técnica de la propuesta de desarrollo del plan de sistemas
Propuesta de Desarrollo del Plan de Sistemas

Superada la fase de creación de la Universidad, en 1996 se aprobó el Plan de Sistemas que establecía un plan estratégico y que ya mencionaba la “gestión por proyectos como instrumentos de despliegue”. Años más tarde, en 2002, la Comisión de Prospectiva Tecnológica (CTP), órgano asesor en materia de tecnologías de información, define les ejes estratégicos, las políticas en materia TI y las ideas a desarrollar conformando todo ello el catálogo de proyectos TI. Finalmente, siguiendo el modelo de gobierno TI, en 2011 se implantó la cartera de proyectos, siendo una de las primeras universidades españolas en hacerlo. Desde entonces, cada año la universidad abre una convocatoria interna a toda la comunidad universitaria para definir, seleccionar y planificar sus soluciones y servicios TI. En 10 años ha permitido implantar 680 iniciativas TI. Uno de los impulsores de esta herramienta de gestión tecnológica, José Pascual Gumbau, asegura que se ha demostrado que durante estos años “no ha sido solo desarrollar, sino anticiparse a los problemas y necesidades de los servicios y acompañarlos”.

Migración al cloud

La UJI recibió en 2018 el Premio Sapiens Administración Pública por su proyecto de migración a la nube

La primera apuesta de la Universidad por la nube fue en 2011, cuando la UJI se convirtió en la primera universidad española en implantar las herramientas de Google en los servicios de correo electrónico y las aplicaciones educativas. El siguiente gran paso fue en 2016 cuando se migró todo el entorno de gestión al cloud e la mano de Amazon Web Services. Un proyecto que recibió el reconocimiento del Premio Sapiens Administración pública que otorga el Colegio Oficial de Ingeniería de la Comunitat Valenciana (COIICV). Precisamente, el cloud se ha convertido en una infraestructura esencial en la crisis por la pandemia del coronavirus, tanto en la adaptación al trabajo remoto como en la docencia en línea, según explicaba hace unos meses el analista de la Unidad de Análisis y Desarrollo TI (UADTI), Ricardo Borillo, en unas jornadas donde desgranaba las lecciones aprendidas del paso al cloud.

¿Cómo trabajaban los primeros informáticos en la UJI?

La Universitat Jaume I (UJI) de Castelló siempre ha sido pionera en el uso de las nuevas tecnologías. A lo largo de sus 30 años de historia son muchos los ejemplos de esta innovación: la primera web, el primer buscador web Dónde?, la implantación del ERP universitario sobre Linux, la cartera de proyectos, la integración de las aplicaciones de Google o la migración a la nube. Cuando se cumplen tres décadas del nacimiento de la Universidad, echamos la mirada atrás para repasar la historia de la programación y la informática en esta institución académica.

Los inicios de la programación y la informática en la UJI fueron artesanales, primitivos y, muchas veces, a ciegas o improvisados. La profesión estaba prácticamente por inventar y no se tenía la experiencia que se tiene ahora. La mayoría de los profesionales venían de las matemáticas y la física y empezaban a salir las primeras promociones de informáticos. Y es que “el mundo de la informática, a nivel nacional, estaba aún muy poco desarrollado” recuerda una de las primeras operadoras de la Universidad,Cuchi García-Revillo. Operadores, analistas y programadores “éramos los super técnicos, los apagafuegos y salvadores de todos los problemas, y recibíamos todo tipo de quejas, desde que había saltado un diferencial de la luz a que se había roto la fotocopiadora o el fax” . En estos treinta años, la informática y la programación, como todo lo tecnológico, han evolucionado y se han especializado de una forma espectacular.

Fotografía de los primeros informáticos de la Universidad en las escaleras del edificio de Penyeta
El primer equipo de informáticos en Penyeta Roja formado por (de izquierda a derecha) Iván Mingot, José Pascual Gumbau, Pilar Belenguer, Francesc Altet, Toni Bellver y Enric Navarro (sentado en las escaleras)

“No existía ni Internet ni móviles ni la pantalla gráfica”

Con motivo del 30 aniversario de la creación de la universidad castellonense, hablamos con los primeros y las primeras informáticas de la institución académica. Toni Bellver fue el primero, provenía del Colegio Universitario de Castelló (CUC) que fue el embrión de la UJI. “Éramos gente muy joven y atrevida y, ahora, con perspectiva quizás también un poco inconscientes” rememora Bellver quien afirma que “teníamos poco a perder, porque no había una estructura hecha”. La juventud, la convicción y la inquietud que despertaba en ellos la incipiente informática hizo que “seleccionaran determinadas tecnologías que en ese momento eran nuevas y que apostaran por el desarrollo propio”.

José Pascual Gumbau y Pilar Belenguer, dos de los primeros programadores de la UJI en la puerta del edificio de Penyeta
José Pascual Gumbau y Pilar Belenguer, dos de los primeros programadores de la UJI

José Pascual Gumbau es otro de los informáticos que estuvo en aquellos inicios. Echa mano de sus recuerdos y explica, con todo detalle, como un primer equipo se incorporó el 1 de agosto de 1991. “Llegó un camión con una máquina UNIX HP-UX, pero que nadie de los que estábamos allí conocía”. Además de la máquina, también llegó una cinta con la Base de Datos de Oracle. “Tuvimos que leernos de arriba a abajo una pila de manuales de beginnners para saber cómo funcionaba todo” afirma otro de los veteranos, Enric Navarro. Finalmente, lo instalaron todo en el despacho del entonces director del CUC, actual sede de la Escuela Oficial de Idiomas, y pusieron en marcha lo que sería el sistema operativo del Servicio de Informática. “Nos sentamos delante del ordenador” relata Gumbau “y probamos a instalarlo escribiendo .install y pulsando Intro”. Funcionó y la base de datos se configuró por defecto.

A ese primer servidor, que bautizaron como JaumeI y del que hablaremos más detenidamente en posteriores artículos, se conectaron los primeros cinco ordenadores . Toni Bellver se encargó de hacer esa primera red local: “fui una tarde a la Universidad de Valencia para que me enseñaran cómo hacerlo y para que me dejaran las herramientas necesarias y, al día siguiente, conecté esos primeros cinco equipos que serían los de la Secretaría de Estudiantes”.

Prioridades: matricular y pagar nóminas

Gráfico con la evolución del número de matrículas gestionadas en la UJI desde 1991 a 2021
Número de matrículas en la UJI Fuente: elaboración propia

Las primeras aplicaciones que se instalaron venían heredadas de la Universitat Politècnica de València (UPV). La primera programadora que hubo en la UJI, Pilar Belenguer igual que Iván Mingot, ahora en la Universitat d’Alacant (UA), habían estado trabajando justo en la UPV y literalmente trajeron desde València, “en el Cercanías y debajo del brazo las cintas de carrete abierto en una bolsa con las aplicaciones, para instalarlas y poder, así, hacer la matrícula”. En ese primer año y con ese primer programario, se matricularon 5.060 personas, cifra que dista mucho de las más de 11.600 matriculadas durante este curso solo en estudios de grado, todos además ya de forma totalmente telemática.

Imagen de nómina impresa de febrero de 1992
Nómina impresa de febrero de 1992

“Vimos que las prioridades eran matricular al alumnado y pagar las nóminas del personal”. El software para gestionar las nóminas se adaptó de uno que trajeron desde Zaragoza, basado en Pascal. De prisa y corriendo se pusieron a hacer tablas y pidieron a la secretaria de Gerencia, María José Casanova, que escribiera los nombres de los trabajadores de la Universidad y el sueldo para que pudieran tramitarlas. Según consta en la base de datos, en la nómina de septiembre de 1991 había 37 personas. Ahora se superan las 2.400, entre personal de administración y servicios y profesorado. A día de hoy, aunque se ha rehecho hasta tres veces, esta aplicación mantiene el mismo modelo de cálculo. A pesar de ser unos inicios muy artesanales, los resultados fueron buenos y en gran parte, “gracias al esfuerzo que hicimos entre todos”.

Lenguajes de programación

Cada mes, se tenía que enviar físicamente a la entidad bancaria un disquete de 5 1/4 con el fichero de las nóminas para que se pagaran. A mitad carga siempre se cortaba y el banco “nos llamaba para decirnos que había algún error”. Después de mirarlo varias veces, comenta Jose Pascual Gumbau “descubrimos que el problema era que las comunicaciones bancarias iban a 7 bits y que en la Universidad trabajábamos con 8”. Con 7 bits, en el código ASCII, se admiten hasta 128 caracteres y en 8, un máximo de 254, con lo que en la UJI se podían escribir acentos o caracteres especiales como las diéresis. Así, “nos dimos cuenta que justo en el apellido Echagüe, con el sistema de 7 bits se cortaba y interpretaba final de fichero”, de manera que cuando el banco procesaba Echagüe, se daba por finalizada la operación. A partir de ahí, se hizo un filtro para que todos los archivos que salieran de la UJI se convirtieran siempre a 7 bits y, se garantizara que pasaran limpios.

Fotografía donde aparecen tres disquetes
Photo by Brett Jordan on Unsplash

Las aplicaciones, los sistemas operativos, los lenguajes de programación, los servidores, el ancho de banda… nada tiene que ver con lo de ahora. Para hacernos una idea de cómo ha cambiado todo, otro de los primeros operadores, Salvador García, describe la instalación de los primeros ordenadores de aulas. “Los montamos con un sistema que diseñamos y que permitía arrancarlos e instalarlos automáticamente poniendo en cada uno un disquet de 1,44 megabytes (MB)”. Entre risas recuerda que era un proceso lento y que “esos primeros ordenadores tenían 40MB, entonces no existían los gigas (GB)”. Más tarde, consiguieron modernizar el sistema de instalación con un programa escrito en C que facilitaba mucho la puesta a punto de los equipos.

“No había web y, por tanto, todo el ecosistema que hay alrededor de la web, que ahora es infinito, no existía” relata Juan Padilla.

Se apostó, desde un inicio, por una sola base de datos y eso ha sido una de las claves estratégicas TI para la Universidad. Oracle venía con todo un ecosistema y se programaba con lenguaje PL/SQL, incluía Forms*3 para diseñar pantallas, Reports para hacer listados y ProC, con el lenguaje C, para extraer datos. “Viéndolo desde la distancia”, añade otro de los primeros informáticos, Juan Padilla, “era una tecnología bastante potente para la época porque, además, permitió a la Universidad desarrollar todo lo que necesitaba”.

Esquema realizado a mano de la estructura de la base de datos de la Universidad
Esquema realizado a mano por Lari Orenga de la estructura de la base de datos Font: Lari Orenga

El potencial del correo electrónico

Esos primeros años también estuvieron marcados por los nuevos sistemas de intercambio y compartición de información. Uno de esos primeros informáticos, Enrique Silvestre, conocía el funcionamiento del correo electrónico y propuso utilizarlo en la Universidad. Entonces, explica Enric Navarro “teníamos una conexión con Valencia, para poder conectarnos a la RedIris con un modem de 9.600 bytes” y “vimos que el email era super potente”. Dentro de los objetivos de ese primer equipo TI, “teníamos claro que toda la comunidad universitaria, tanto profesorado, personal de administración como alumnado, debía tener una cuenta de correo” explica José Miguel Castellet. El PDI y el PAS lo tuvieron en 1991 y en 1995, los estudiantes, siendo pioneros en el mundo académico y “yendo, incluso, en contra de la política inicial de la RedIris”. Aunque “ahora eso nos parezca trivial” fue todo un salto. Esa época también estuvo marcada por la eclosión de la web e Internet, de la que también hablaremos en próximos artículos.

Petición dirigida a la DDN en que se solicitaba un espacio propio para las cuentas de correo electrónico de la UJI
Petición que realizó la UJI a la Red DDN del Departamento de Defensa de EE.UU para disponer de un espacio propio para los correos electrónicos de la comunidad universitaria Fuente: José Miguel Castellet

Entorno gráfico

Fotografía de dos manuales superpuestos de Oracle Designer y Oracle Developer/2000
Manuales de Oracle Designer y Oracle Developer/2000

A principios de los 90 toda la programación era textual, sin gráficos. En los terminales de usuario había emuladores y sobre la mesa estaba la posibilidad de ir hacia Motive o a Windows. En ese punto, a mediados de los 90, es cuando llega Designer, que era la herramienta CASE de Oracle para diseñar un sistema de información y generarlo. De esa época, otro de los veteranos, José Ramón Ferrer, recuerda que era muy primitivo y manual y cómo Designer “nos ayudó a visualizar el conjunto”. El modo texto estaba limitado a las 25 filas por 80 columnas con solo caracteres y el grafismo permitió programar pensando en la interacción con el ratón. Ya no se hacían líneas de código, sino que se programaba directamente en componentes visuales con una caja de texto o un desplegable, por ejemplo. “Se decía que era una herramienta de quinta generación porque era muy avanzada, hasta entonces todo era programar en texto pero hasta que no ejecutabas y compilabas no veías el producto final y como había quedado”.

Notas de diseño de los standards del uso de Designer en 1998
Standards del uso de Designer en el año 1998 Fuente: José Pascual Gumbau

“La relación con el usuario era muy cercana”

Mucho ha cambiado la Universidad desde sus inicios cuando todo el personal de administración e, incluso, el profesorado se conocían “con nombres y apellidos”. Juan Luís Bort, uno de los primeros programadores, explica que “éramos como una familia y aunque estuviéramos unos en un servicio y otros en otro, éramos todos iguales y nos tocó hacer un poco de todo”. Todos coinciden en destacar la cercanía que había con el usuario. Muestra de esa complicidad, por ejemplo, son algunas anécdotas: “aunque, en teoría, teníamos que hacer los programas, hemos llegado a ayudar a pasar facturas a mano”. Y todo ello, además, en una época, relata Lari Orenga, otra de las programadoras veteranas, en que “los usuarios estaban muy poco familiarizados con la tecnología, entonces no era normal sentarse como ahora delante de un ordenador”. Las habilidades y los conocimientos digitales de los usuarios han cambiado, pero también el perfil de los profesionales TI.

Fotografía de parte del equipo UADTI con un esquema de flujo
De izquierda a derecha Lari Orenga, Cuchi García-Revillo, José Ramón Ferrer, David Castelló y Cristobal Alvariño mostrando el esquema de datos de la aplicación de Becas, de desarrollo propio.

La inquietud, pero sobre todo la juventud, de esos primeros informáticos, programadores, operadores o analistas, y también de algunos profesores, que trabajaban prácticamente de la mano, marcaron esos inicios tecnológicos de la Universidad. “Probablemente fue una suerte que ese grupo de personas jóvenes coincidieran en un espacio y un tiempo determinado” y pusieran en marcha las bases tecnológicas de la Universidad. “Ahora tenemos experiencia y vemos las cosas mucho más claras” señalan algunos que admiten que los cambios de envergadura llegaban llenos de incertidumbre e incluso de miedo a que el sistema cayera. Lo que parece estar claro es que gracias a su trabajo y esfuerzo, la Universidad ha podido responder a las necesidades tecnológicas de su comunidad y también a situarse como universidad puntera en el uso y desarrollo de las TI.

Digitalizar el proceso de firma del POD

La Universitat Jaume I (UJI) de Castelló acaba de añadir una nueva función a su aplicación informática de Planificación docente para incorporar la firma del plan de ordenación docente (POD). El nuevo mecanismo evita la impresión de papeles, que se tenga que esperar a la firma física y, por tanto, agiliza todo el proceso. Una medida que adquiere aún más relevancia en plena pandemia por la COVID-19.

Imagen simbólica de Interfaz de usuario para la firma electrónica del Plan de Ordenación Docente

Photo by Kelly Sikkema on Unsplash

Los centros, los departamentos y el profesorado de la UJI ya no tendrán que imprimir y firmar en papel el POD del próximo curso 2020/2021. La Unidad de Análisis y Desarrollo en Tecnologías de la Información, a petición de la Oficina de Planificación y Prospectiva del Vicerrectorado de Ordenación Académica y Profesorado, acaba de implementar una nueva función en la aplicación informática de Planificación docente que permite digitalizar todo el proceso de firma del POD. Con este nuevo mecanismo, los informes que elaboran los departamentos, no tendrán que pasar de mano en mano hasta completar todas las firmas necesarias. Y esto en tiempos de coronavirus es fundamental.

Pantalla de inicio de Planificación docente con la opción para firmar el POD remarcada en color rojo
Aplicación de Planificación Docente

La digitalización de la firma del POD busca, también, reducir los recursos naturales, como papel o tóner, disminuir la necesidad física de archivos y tener un mayor y mejor control del proceso, para saber qué informes se han gestionado y cuáles no. Así, todos los agentes implicados en la aprobación del POD, desde el personal de administración y servicios de los departamentos hasta el profesorado, pasando por las direcciones de departamento y los decanatos y direcciones de centro pueden entrar en la aplicación para consultarlo y firmarlo. Todo ello permitirá, en definitiva, facilita y agiliza la gestión de la aprobación del POD. Las nuevas funciones se han documentado y recogido en el manual de usuario, disponible en la página web de Manuales de aplicaciones y servicios tecnológicos de la UJI.

Esta mejora estaba prevista en la cartera de proyectos TI de la UJI y su puesta en marcha ha coincidido en plena pandemia por la COVID-19. Supone dar un paso más en la digitalización de la Universidad y en el camino hacia la administración electrónica. Se ha estrenado en los grados y se prevé que, en un futuro, se pueda extender al procedimiento de aprobación formal de los másteres oficiales. Planificación docente es una herramienta informática fundamental para diseñar y definir la ordenación académica de los estudios oficiales de la Universidad y, año tras año, incorpora nuevas funciones que amplían su potencial.